Reutilizar antes que reciclar
La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha redactado un informe en el cual analiza cómo cada país miembro de la Unión Europea gestiona los residuos que se generan en su territorio. La verdad es que los resultados de este análisis no son muy alentadores. Y es que la economía europea consume gran cantidad de recursos de todo tipo, y ello hace que también se generen residuos. Por cada ciudadano europeo se generan casi cuatro toneladas de residuos al año. Y es que solamente en el ámbito doméstico, un europeo genera 520 kilos de residuos.

Está claro que el problema de base no son los residuos, sino la economía subyacente a estos datos, una economía basada en el consumo masivo, que es el responsable en última instancia de que haya tal cantidad de basura.

Es necesario un reciclaje más eficiente, ya que tal acción nos beneficiaría a todos. Así, las mejoras en la gestión de los residuos urbanos producen una disminución en la emisión de gases con efecto invernadero. Además, se reduce el impacto medioambiental que producen los grandes vertederos urbanos.

Por otro lado, es más beneficioso para el medio ambiente reutilizar que reciclar. Por poner un ejemplo: compramos una botella de agua en envase de vidrio, nos bebemos el contenido y tiramos el envase en el contenedor correspondiente para que se recicle. Los gastos para reciclar el vidrio son elevadísimos. En cambio, si devolvemos el envase a la tienda, ésta a su vez lo devolverá a la compañía, la cual simplemente higienizando la botella la podrá reutilizar.

Jacqueline McGlade, directora ejecutiva de la AEMA, indica en el informe anteriormente citado que los países miembros de la Unión Europea “deben afrontar la pérdida de recursos que supone la eliminación, especialmente cuando los residuos pueden utilizarse como un recurso eficiente y económico.”