Reutilizar las cajas de fruta
Recordemos una vez más las tres R del ecologismo, ya que, a veces, parece que sólo exista se habla de la última, cuando, en realidad, es la menos importante a largo plazo: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Reutilizar objetos es el primer paso para que no se tengan que fabricar otros nuevos (por mucho que vaya en contra del sistema consumista en el que vivimos) y constituye una de las tres reglas de oro del ecologismo y a lo que hay que dar prioridad, antes de reciclar. Sin embargo, la reutilización no tiene por qué ser siempre la mejor alternativa.

Un trabajo de investigación de la Universidad del Estado de Michigan (Estados Unidos) ha comparado las cajas de plástico reutilizables y las de cartón de un sólo uso para transportar frutas y hortalizas. El estudio concluyó que los envases de plástico reutilizables requerían un 39% menos de energía, producían un 95% menos de residuos y generaban un 29% menos de emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin embargo, los resultados fueron totalmente distintos en un estudio que realizaron hace unos años la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) respecto al envío de tomates en camiones refrigerados desde Almería a Hamburgo (Alemania). Los investigadores compararon si se enviaban esos tomates en cajas de cartón ondulado de un solo uso o de plástico plegables (una vez vacías). La conclusión principal fue que el impacto ambiental del envase de cartón ondulado de un solo uso era menor que el de plástico reutilizable en seis de las diez categorías analizadas (entre ellas, la del cambio climático), incluso considerando la hipótesis de las 100 reutilizaciones de las cajas de plástico.

Entonces, ¿qué método es mejor? Depende de lo que se haga con los envases. Y también depende de otros factores, principalmente de la distancia en los desplazamientos. En las largas distancias, es más eficiente para cuidar el medio ambiente usar cajas de plástico. La siguiente pregunta sería, quizá: ¿cuántas emisiones nocivas se han producido al realizar los dos estudios citados?

En todo caso, a no ser que se vayan a a transportar tomates a Alemania, lo preferible es no tirar la caja de frutas y reutilizarla para guardar libros, discos u otros objetos, para sentarse encima, para construir estanterías (mucho más baratas que las del Ikea) o para cualquier otro uso que se le ocurra a uno.