Revolución en la ecología
A estas alturas todo el mundo conoce el concepto de las tres R: reducir, reutilizar y reciclar. Por ese orden, habría que añadir, ya que algunas personas se olvidan de las dos primeras y se conforman con respetar sólo la tercera. Pues bien, ¿y si fuera un comportamiento equivocado? O, al menos, ¿no lo suficientemente ecológico para salvar el planeta o proteger de una manera realmente efectiva el medio ambiente? En otras palabras, ¿es sostenible este planeta únicamente poniendo en práctica las tres R?

Algunos expertos opinan que no es suficiente con las tres R. Que hay que ir más allá. Proponen un comportamiento ecológico revolucionario. Dos de los expertos que opinan de este modo son Michael Braungart y William McDonough (químico y arquitecto, respectivamente) que han escrito un libro titulado De la cuna a la cuna. El subtítulo del libro es bastante gráfico: Rediseñando la forma en que hacemos las cosas. Es decir, otra forma de vida para un verdadero ecologismo.

Para estos dos autores, la nueva forma de interpretar el ecologismo puede suponer la siguiente Revolución Industrial, un cambio tan radical en la economía, que cambie por completo la sociedad. La idea es que las tres R tal vez frenen el colapso medioambiental, pero no se lograría detener del todo. Simplemente, se tardaría más tiempo en llegar a gastar los recursos finitos del planeta.

La alternativa que proponen Braungart y McDonough es que se diseñe cualquier producto y servicio, desde el mismo concepto, desde la idea, pensando en que no sean necesarios los gastos de energía o de otros recursos. Por ejemplo, si ponemos por caso un nuevo edificio, no se trata de construirlo calculando la energía que va a necesitar y añadir un dispositivo que produzca la energía limpia (paneles fotovoltaicos, aerogeneradores) que vaya a necesitar el funcionamiento del edificio, sino diseñar un edificio que no necesite más energía de la que consume e, incluso, si es posible, que produzca más. Este concepto está relacionado con una nueva corriente en Economía, el Decrecimiento, que aboga por que la economía de los países no crezcan.

Una de las ideas que se encuentran en el libro De la cuna a la cuna es fijarse en la naturaleza e imitarla, ya que es un complejo sistema en el que todo tiene una función y no hay desperdicios, nada se desecha, todo se aprovecha de algún modo y permite que evolucione. Dicho de otra forma, la naturaleza no produce basura. El ser humano sí.

Michael Braungart predicó con el ejemplo. En la fábrica de ropa para la que trabajaba sólo se usan, para tintar las telas, químicos biodegradables. La ropa, una vez usada, no se convierte en basura.