La revolución del “car sharing”, compartir coche para proteger al medio ambiente
Una tendencia que va avanzando a pasos agigantados en beneficio del medio ambiente es el “car sharing”, en su término sajón, que no es ni más ni menos que compartir coche durante los desplazamientos. Las ventajas son enormes, tanto para el medio ambiente (comporta una reducción muy considerable de la polución), como para el usuario (los viajeros comparten gastos y ahorran costos en peajes y gasolina). Es especialmente útil para recorrer muchos kilómetros. Es cierto que esta tendencia lleva toda la vida existiendo – ¿quién no ha hablado con los compañeros de trabajo para ir juntos cada día y ahorrar dinero?-. Si bien antes se usaba gracias a la fuerza del boca a boca, con la llegada de Internet, la comunicación entre usuarios que desean compartir automóvil resulta más sencilla que nunca.

Son muchas las páginas web que proponen de forma gratuita el compartir coche; por ejemplo, en España casi todos hemos utilizado alguna vez Blablacar, igual que en Francia es conocida la web Covoiturage y otras tantas. Se trata de un buscador que te permite señalar desde qué ciudad a qué destino deseas desplazarse, las fechas y la hora aproximada. Normalmente, siempre se encuentra a una persona que ofrezca de una a cuatro plazas a cambio de una cantidad pactada, que se debe a costos compartidos en gasolinas y peajes. Esta cantidad no suele ser muy alta, pues el principio de la tendencia no es que el dueño del automóvil se lucre. Además, se pueden ver criterios sobre el viaje y el conductor (años de experiencia con el carnet de conducir, plaza disponible en el maletero, si es fumador o no…) y, por supuesto, acompañado por comentarios y valoraciones de otras personas que han viajado con él o ella. Para quienes no disponen de auto o el tren o avión resulta demasiado caro, es una opción muy positiva y muy cómoda, además que nos permite viajar acompañados y hacer el viaje más ameno charlando. Si, por el contrario, eres tú quien dispone de automóvil, será perfecto ir acompañado y que te ayuden a pagar unos gastos que tú mismo costearías de forma íntegra de otra manera. Pero, lejos del mero ahorro económico, hay que pensar que utilizando este método frecuentemente estamos dejando de ahogar un poquito al planeta, pues todos esos kilómetros recorridos por dos coches (¡o más!) se harán sólo en uno.

Crece la tendencia en España

Aunque ya se empezó utilizando con más frecuencia el car sharing en Europa que en España, en los últimos años ha crecido a un ritmo imparable. Se ha dejado atrás la desconfianza que el sistema podía generar, llegando a relacionarse con el autostop, han crecido los usuarios por Internet; en resumen, se ha desarrollado la tendencia. Es así hasta tal punto que ya no sólo se usa para desplazarse muchos kilómetros, sino dentro de la misma ciudad. Mediante aplicaciones móviles, se puede encontrar en el momento un coche que esté dispuesto a llevarnos a casa por un precio simbólico de la gasolina. Los taxistas, sin embargo, lo han considerado como intrusismo en su campo profesional, pero bien es cierto que la diferencia de precio entre el servicio de un taxi y del car sharing resulta inmensa. Muchos defienden que es sin duda una opción en la movilidad de las ciudades que ayuda a reducir los atascos y la contaminación, y en el que también conductor e invitado salen ganando económicamente.

La revolución del “car sharing”, compartir coche para proteger al medio ambiente

Ahorro real en dióxido de carbono

Las comunidades que ofrecen este servicio están compuestas por usuarios particulares, sin ánimo de lucro en principio (el dinero solicitado no es para hacer negocio, sino para cubrir los gastos que ya debe hacer el conductor). Se hace entre particulares y se basa en el concepto de viaje social, eficiente para los usuarios y para el medio ambiente, una de las máximas que defienden estas comunidades. Algunos de estos sistemas ya cuentan con más de 20 millones de usuarios y están presentes en 19 países. Según datos corporativos, se estima que, desde su fundación, se han ahorrado 700.000 toneladas de dióxido de carbono al medio ambiente, gracias a coches que tienen una ocupación media de 2.8 personas (lo que quiere decir a grandes rasgos que de cada 3 coches que viajarían, sólo hace uno el recorrido en realidad, aunque esta estimación no es real, ya que hay mucha gente que utilizaría el tren, avión u otros medios de transporte públicos). En general, se basan en el consumo colaborativo y es una opción que cada vez más gente tiene en cuenta.

La revolución del “car sharing”, compartir coche para proteger al medio ambiente
Y es que la tendencia del car sharing comporta más beneficios de los que pensamos. ¿Cuánto reduce la contaminación el solo hecho de compartir coche? Cada uso puede reemplazar entre 1500 y 5000 km por usuario, lo que supone un ahorro de entre 0.5 a 1.2 toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año por usuario. Además, al compartir un coche en lugar de llevar el propio, fomentamos la utilización de bicicleta o transporte público.
A largo plazo, se estima que el 10% de la población, gracias al car sharing, podría dejar de tener coche particular, si este sistema suple sus necesidades de transporte. En el mundo hay 1.000 millones de coches, por lo que podríamos estar hablando de 60 millones de coches (muchísimas emisiones de dióxido de carbono, consumo de petróleo, etcétera) que dejarían de circular.

El car sharing está aún por explotar

El mundo del car sharing es aún un terreno por explotar. Lo utilizan, especialmente, los sectores más jóvenes, pues aún genera desconfianza en los estratos de edad más avanzada, quienes, además, usan mucho menos Internet, el medio que hace posible su éxito. Sin embargo, en este sector podría empezar a penetrar en los próximos años. Es más, mucha gente dejaría de comprar coches o de usar los que ya tienen porque esta forma de movilidad les resultaría suficiente. La gran ventaja es que, cuantos más usuarios lo usen, más sencillo será encontrar el viaje que deseamos siempre que lo necesitemos, lo que puede disuadir a un gran número de gente a adquirir un coche, con los gastos y la contaminación que ello comporta. Sin duda, es una de las iniciativas de los últimos tiempos más respetuosas con el medio ambiente.

Si vas a usar esta tendencia y quieres aún más contribuir al medio ambiente, decántate por coches diésel (casi todas estas páginas web suelen incluir una descripción del automóvil: modelo, marca y combustible), infórmate por los que menos contaminan o, mejor aún, viaja siempre en automóviles eléctricos. De hecho, en Sevilla se está trabajando en una comunidad de car sharing hecha solo con usuarios que tengan coches eléctricos.