Robot-serpiente que limpia contaminación nuclear
Es algo contradictorio que se invierta dinero en solucionar problemas que se evitarían si no existieran las centrales nucleares. Pero, mientras existan, y no van a desaparecer mañana, se agradecen innovaciones encaminadas a limpiar la contaminación radiactiva que se pueda producir.

Un equipo de ingenieros de la ciudad de Bristol, en el Reino Unido, ha creado una serpiente robótica que puede ingresar a lugares inaccesibles y peligrosos para el hombre. Esta tecnología, que ha sido desarrollada durante diez años, podría utilizarse para entrar en el interior de un reactor nuclear.

Al tener forma de serpiente, este delgado y alargado rotot es capaz de entrar por tubos o corredores muy estrechos, lentamente, y llegar a lugares totalmente inaccesibles para una persona o, incluso, para animales adiestrados tales como perros. Una vez alcanzada la zona contaminada con radiación, el robot puede separar los contaminantes más nocivos de los menos peligrosos.

Como ocurre a menudo en este tipo de innovadoras tecnologías, el coste de la producción es muy elevado. Los ingenieros que desarrollaron la serpiente-robot tuvieron la ayuda de instituciones privadas para diseñar y crear el prototipo. Pero ha llegado la hora en que la industria nuclear tome cartas en el asunto y apoye el proyecto. Claro que tal vez argumenten que este tipo de dispositivos no son necesarios porque la energía nuclear es segura y nunca se producirá un accidente.

Dejando a un lado la ironía, ya hay instituciones nucleares interesadas en el proyecto. La posibilidad de acceder a zonas contaminadas, donde sólo se podría acceder si se lleva un traje protector, es muy interesante para este tipo de industrias.

Además, se podrían realizar labores en centrales nucleares de manera más rápida y, sobre todo, más segura para los operarios. Sin embargo, aún no se han decidido a usar esta serpiente-robot descontaminadora. La industria nuclear es muy cautelosa. Y más aún en los tiempos que corren, cuando una buena parte de la población está en contra de este peligroso modo de producir energía.