Salvan de la extinción a las tortugas gigantes de Galápagos
Las tortugas gigantes de Galápagos están de enhorabuena. Aunque siguen sometidas a un estrés tremendo por la presencia de turistas que constantemente invaden su hábitat, el Parque Nacional Galápagos, al menos, como especie, tienen motivos de contento, y es que la chelonoides hoodensis se ha multiplicado en las últimas décadas.

La recuperación ha sido asombrosa, si bien se han necesitado 50 años para pasar de los 15 ejemplares que había en los años 60 a los 2.500 actuales. Fue difícil restablecer su equilibrio, sobre todo después de que balleneros y piratas las cazaran a mansalva por su carne, sometiéndolas a brutales maltratos.

“Las podían mantener durante un año en sus barcos sin darles alimento o bebida y podían contar siempre con carne fresca”, explica Víctor Carrión, director de ecosistemas del parque. Además, su escaso número y dispersión por la isla dificultaba su apareamiento, abocándolas a la extinción.

El precio de la recuperación

Las cabras, especie invasiva que fue erradicada en 1978, competían con ellas por la comida, fundamentalmente por los cactus. Ahora, por suerte, tienen alimento en abundancia, si bien sus principales amenazas son los eventos marítimos y volcánicos. Es decir, éstas se han minimizado.

Salvan de la extinción a las tortugas gigantes de Galápagos
Sin embargo, no todo es de color de rosa. Salvarlas de la extinción ha supuesto, y sigue haciéndolo, un gran estrés para los animales por dos motivos fundamentales: son una atracción turística que supone grandes cantidades de dinero, parte del cual se dedica a unos no menos estresantes planes de reproducción en cautiverio a los que se les somete.

Así, una de las preguntas que hemos de hacernos es a costa de qué está salvándose a la especie, pues son muchos los ejemplares que están sufriendo acoso y, de algún modo, también un cierto maltrato con los planes reproductivos. El caso de Solitario George es un ejemplo de lo que puede llegar a suponer para un pobre animal indefenso que el ser humano se arrogue la facultad de supremo salvador.