Sant Cugat construye viviendas que reducen el consumo energético
Dos edificios de protección oficial (VPO) promovidos por el Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès, provincia de Barcelona, que forman parte del proyecto 3-E Houses de la Unión Europea, tienen como objetivo mejorar la eficiencia energética de las viviendas a través de las tecnologías de la información y la instalación de sistemas domóticos. Casas inteligentes y medioambientalmente responsables.

Este proyecto piloto se aplica en edificios de promoción pública de otras ciudades europeas como Bristol, en el Reino Unido, Leipzig, en Alemania, y Sofía, en Bulgaria. En las casas de Sant Cugat, las empresas Gas Natural Fenosa e Indra se encargarán de diseñar e instalar un sistema tecnológico para mejorar la eficiencia energética de los dos edificios, favoreciendo su ahorro energético. El proyecto 3-E Houses pretende conseguir, a través de la instalación de sistemas domóticos y del uso de las tecnologías de la información, una reducción de hasta un 20% en el consumo energético de las viviendas. Este ahorro también supone reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono en estos hogares, así como su consumo de agua. La parte del proyecto que se desarrolla en Sant Cugat durará hasta diciembre de 2011.

Las dos promociones que entran a formar parte del proyecto, promovidas por Promusa, la empresa municipal de vivienda de la localidad barcelonesa, serán de alquiler y suman un total de 118 pisos. El proyecto de medición de energía se realizará en todo el consumo comunitario de ambos edificios: un total de setenta viviendas que, de forma voluntaria, se han sumado a esta iniciativa.

Gas Natural Fenosa auditará el consumo de energía de los dos edificios y, posteriormente, instalará en las viviendas aparatos de última generación, diseñados por Indra, que favorecen el ahorro energético. Se utilizarán, entre otros dispositivos, termostatos de temperatura, sensores de presencia que permitan encender y apagar las luces, así como aparatos de control del sistema de climatización. Una vez instalados todos estos dispositivos, los inquilinos pueden consultar en todo momento y a través de Internet el consumo real de su vivienda. También se han integrado energías renovables para la producción de electricidad en las casas.

Así, se podrá conocer con exactitud el perfil energético de cada vivienda. Con esta información, el personal técnico de Unión Fenosa propondrá a los inquilinos una estrategia para disminuir su consumo energético. El objetivo es conseguir desplazar parte del consumo de las viviendas a las horas valle, en las que la generación eléctrica es más económica y menos contaminante. Además, se incentivará a los inquilinos con la obtención de “ecopuntos” intercambiables por regalos o billetes para el transporte público.

Tanto la instalación de los aparatos tecnológicos como el acceso a Internet durante el periodo que dura el proyecto son totalmente gratuitos para los vecinos que participan en el proyecto, que, además, recibirán un ordenador portátil para que puedan comprobar el consumo energético. Además, al finalizar el proyecto, los vecinos podrán quedarse con el portátil.

La Comunidad Europea comparará los resultados obtenidos en las cuatro ciudades que participan en el proyecto 3-E Houses y valorará si es conveniente implantar estos sistemas de ahorro energético en otros hogares.

El proyecto 3-E Houses quiere ser, además de un modo de impulsar la eficiencia y el ahorro energético y la disminución de las emisiones de carbono, un punto de encuentro, debate y pruebas en un escenario real para las empresas implicadas en este asunto, como pueden ser empresas de telecomunicaciones, servicios públicos (de promoción de vivienda, principalmente), fabricantes de electrodomésticos y compañías que diseñan dispositivos domóticos inteligentes. En general, todos los actores necesarios para diseñar y construir el hogar inteligente del futuro.

Los otros tres proyectos piloto constan de 33 pisos en las casas sociales de Leipzig (Alemania), 60 pisos de un bloque de viviendas y 40 casas dispersas en una zona de viviendas sociales en Bristol (Reino Unido) y 44 pisos sociales promovidos por BHA en Sofía (Bulgaria).