La capital de Chile está en alerta ambiental, motivo por el cual se prohibió la circulación de los autos sin convertidor catalítico.

Los medios chilenos hablan de la “situación de alerta ambiental” debido a los altos índices de contaminación atmosférica. En tanto, desde el ministerio de Salud chileno, revelaron que las atenciones por obstrucciones bronquiales en chicos y neumonías en adultos se incrementaron en un 30% en las últimas semanas, mientras que las enfermedades respiratorias se elevaron en un 20 por ciento.

Por ahora, se mantiene la alerta ambiental, pero son dos los escalones por encima: preemergencia y emergencia. La última es declarada cuando los índices de partículas contaminantes llegan a los 200 microgramos por metro cúbico de aire.

Dentro de las prohibiciones que acarrea la alerta, la más destacada es la restricción del 40% de los vehículos que no cuenta con el catalizador que reduce los gases que se emanan. Esta medida, entonces, quitó 60 mil automóviles del parque automotor.

El problema que afecta a la ciudad, en la que viven 6,2 millones de personas, es la “falta de ventilación“, según declararon las autoridades locales. Es que Santiago se encuentra rodeada por las cordilleras de Los Andes y de la Costa; y en esta época del año se genera el efecto denominado “hongo contaminante”.