¿Se debe apagar una lámpara fluorescente para poco tiempo?
Según la cultura popular, es preferible, si se quiere ahorrar energía, no apagar las lámparas fluorescentes si se va a abandonar la habitación por poco tiempo. ¿Pero cuánto tiempo: un par de minutos, un cuarto de hora, una hora…?

El dilema está en dejar encendida la lámpara o apagarla si uno se va a ausentar un corto espacio de tiempo de una habitación. Las repercusiones son tanto medioambientales como económicas, con un reflejo evidente en la factura de la luz. Por otra parte, el comportamiento también incide en la vida útil de la lámpara.

En la actualidad, las lámparas fluorescentes compactas con balasto integrado, ideadas para sustituir a las lámparas incandescente, y comúnmente denominadas “lámparas ahorradoras de energía” constituyen la alternativa real a las lámparas incandescentes. Ofrecen una mayor eficiencia energética y producen un menor impacto ambiental que las bombillas tradicionales.

Este tipo de cuestiones son las que se aborda un trabajo desarrollado por investigadores del Centro de Investigadores Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), Félix García Rosillo y Francisco Castejón Magaña, y el de la ETSIT de la Universidad Politécnica de Madrid, Miguel Angel Egido Aguilera.

El trabajo de investigación evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero y de mercurio asociadas al uso de las lámparas ahorradoras de energía, así como el coste económico de encenderlas y apagarlas, o bien dejarlas funcionando.

El primer criterio de uso consiste en que las emisiones contaminantes y el coste económico se reducen, tanto si la lámpara permanece funcionando el mínimo de horas posible como si el número de encendidos y apagados se reduce al mínimo indispensable. Estos criterios son triviales y coinciden con la intuición de cualquier usuario. Sin embargo, no responden la pregunta de si ha de apagarse la lámpara en caso de una salida de corta duración del lugar.

Si un usuario está interesado en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso de la lámpara ahorradora, en caso de salir de la habitación en la que se encuentra y siempre que no prevea volver a la habitación antes de 5 minutos, es recomendable que apague la luz.

Además, si el usuario está interesado en reducir las emisiones de mercurio asociadas al uso de la lámpara, es recomendable que apague la luz al salir, si no prevé retornar a la habitación antes de 43 minutos.

Finalmente, si el usuario esta interesado en reducir el coste económico de usar la lámpara ahorradora es recomendable que apague la luz si no prevé retornar antes de 7 minutos. Encender y apagar frecuentemente la lámpara ahorradora de energía en cada entrada y salida de una habitación no es recomendable pues dispara tanto las emisiones como el coste económico.

Un resumen de los criterios encontrados es que se recomienda encender y apagar lo menos posible, mantener la lámpara encendida solamente el tiempo necesario para realizar la actividad y finalmente, en caso de salir de la habitación, apagar la luz si no se prevé retornar antes de tres cuartos de hora. Se recomienda especialmente no apagar la luz si se va a retornar a la habitación antes de 5 minutos.