¿Se debe seguir pescando salmón en Asturias?
Históricamente, siempre se ha pescado salmón en Asturias. Pero ahora algunos comienzan a considerar a esta especie, muy preciada por su valor gastronómico, en peligro de extinción. Hasta mediados de los cincuenta del pasado siglo, desde Bayona, en Francia, hasta Baiona, en Pontevedra, Galicia, había más de cincuenta y cinco ríos que se consideraban salmoneros. En la actualidad, sólo quedan tres, y aun éstos no tienen tantos salmones como antaño: el Narcea, el Sella y el Cares, los tres en Asturias.

La causa principal del deterioro de los ríos en Asturias ha sido la contaminación proveniente de las minas de carbón y de las industrias químicas y lecheras, así como de las centrales hidroeléctricas. También el furtivismo y la presión de los pescadores en algunas épocas han disminuido hasta niveles preocupantes la población de salmones.

Ahora se ha cambiado la ley que regula la veda del salmón en los ríos asturianos. El grupo Coordinadora Ecoloxista considera esta nueva como un disparate ambiental. Según este grupo ambientalista, en la siguiente temporada de pesca se permitirá la pesca de salmón durante un total de 118 días, mientras que este 2011 se ha permitido durante 55 días. Sin embargo, el cupo de salmones por pescador a la semana será de dos en vez de los tres de esta temporada.

Pero los ecologistas no son los únicos que protestan por el cambio de normativa. También los propios aficionados a la pesca del salmón lo hacen. Consideran el recorte desproporcionado. Así se ha pronunciado la Asociación de Pescadores Fuentes del Narcea. Según la nueva norma para 2012, los pescadores podrán empezar a pescar una media hora más tarde que este año y tendrán que abandonar los ríos unos tres cuartos de hora antes. Así, nadie parece estar contento. Además, denuncian que esta restricción afectará más a los pescadores de trucha y de reo, y no a los del salmón.

Para el PSOE, el grupo político que ejerce de oposición al Gobierno del Principado de Asturias, la nueva normativa permitirá a cada pescador llevar a casa hasta cuarenta salmones, en vez de las tres piezas que se podía llevar en total en la presente campaña. ¿Aguantarán los ríos salmoneros tanta presión?