Se desconoce cuánto mercurio contamina el pescado
Según la organización Oceana, el Ministerio de Medio Ambiente de España está ignorando la sentencia y requerimientos de la Audiencia Nacional al entregar incompleto y con un año de retraso un informe pedido por la asociación ecologista acerca de la cantidad de mercurio que está presente en el pescado que se vende a los consumidores.

El estudio (que hay que recalcar que se ha elaborado gracias al dinero público) probablemente contenga datos preocupantes sobre la toxicidad de especies que se consumen habitualmente y que se han eliminado del estudio facilitado.

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino se ha negado reiteradamente ha facilitar estos informes que examinan las concentraciones de mercurio y otros metales pesados en el pescado comercializado y consumido en España. La Audiencia Nacional falló a favor de Oceana en 2009. Según la sentencia, se debían entregar los estudios, elaborados por el Instituto Español de Oceanografía (IEO) entre 2002 y 2005. Según la organización internacional, la reticencia a entregarlos sólo puede significar que la información contenida en ellos comporta una situación de gravedad.

La citada sentencia de la Audiencia Nacional se conoció el 23 de diciembre de 2009. Oceana aún espera el informe completo. Tuvo que transcurrir un año hasta que Oceana recibiera un informe y éste estaba incompleto, pues sólo incluía especies pesqueras de pequeño tamaño y en el que no aparecían especies como el pez espada, el marrajo o la tintorera que son, precisamente, las que registran mayor acumulación de metales pesados.

“Dada la toxicidad del mercurio, Oceana teme que existan riesgos reales para la salud”, ha declarado Xavier Pastor, Director Ejecutivo de Oceana Europa. Por ello, exigen que el Ministerio de Medio Ambiente entregue de inmediato el informe original, tal como dicta la Audiencia Nacional y en cumplimiento de la legislación vigente.

El mercurio proviene de empresas contaminantes, como las fábricas de cloro que utilizan celdas de mercurio en sus procesos de producción, o las centrales térmicas, cuyos vertidos terminan en el mar y en el pescado. Los mayores niveles se dan en especies como los cetáceos, el pez espada o los tiburones, ya que los depredadores, al encontrarse al final de la cadena alimentaria, van acumulando el mercurio presente en los organismos que ingieren.