Se permite la caza en un lugar donde vive el lince ibérico
En España, en los últimos tiempo, se hace cualquier cosa para sacar dinero. Es lo que tiene cuadrar las cuentas, reducir el déficit, etc. Si se recorta en Educación, poniendo en peligro la formación de toda una generación de españoles, ¿cómo no va a intentar sacar dinero de los animales?

El Organismo Autónomo de Parques Nacionales ha sacado a licitación la caza en Quintos de Mora, una finca pública emblemática. Este organismo, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, busca de esta forma ingresos privados para sanear sus cuentas. Además, también ha publicado la venta de las monterías y recechos en Lugar Nuevo y Selladores-Contadero, en Jaén. Sólo por ello, ya es medioambientalmente reprobable, pero, además, se trata de un lugar donde habita el lince ibérico y en la que no hay monterías desde 1990.

Lugar Nuevo se compone de casi diez mil hectáreas y Contadero-Selladores de más de diez mil. Ambas se ubican en la Sierra de Andújar. Fueron adquiridas por el Estado español entre 1943 y 1944 para usarlas como explotaciones madereras. Hasta 1990 se desarrollaron monterías oficiales. En los últimos años, era un lugar ideal para el programa de conservación del lince ibérico. En Andújar se encuentra una de las dos únicas poblaciones de lince de la Península Ibérica. El Estado ha invertido mucho dinero para mejorar su hábitat.

La única caza que estaba permitida era la que realizaban los guardas de Parques Nacionales para controlar el exceso de población de alguna especie. A partir de ahora, las monterías salen a subasta por 70.800 euros y los recechos por 6.490 para la temporada 2012-2013. En Quintos de Mora, lugar de recepción para líderes extranjeros, el precio de salida es de solo 90.000 euros.

Miguel Ángel Hernández, de Ecologistas en Acción, ha señalado que son los dos únicos enclaves donde hay linces en la zona. Aunque no esté catalogado como Parque Nacional, sus valores ecológicos superan o igualan los de algunos parques.

La aportación del Ministerio de Medio Ambiente al Organismo Autónomo de Parques Nacionales ha bajado de 90 a 38 millones. O, dicho de otra forma, Parques Nacionales deberá triplicar sus ingresos privados, de nueve a 28 millones. Ojalá no sea el principio del fin la recuperación del lince ibérico.