Seis trabajadores expuestos a agua radiactiva en Fukushima
Y seguimos con malas noticias procedentes de Japón. Seis trabajadores de la central nuclear de Fukushima han estado expuestos a las fugas radiactivas que se han producido en las últimas semanas, según ha informado la propia empresa gestora de la central, la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO).

Mientras, el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, a una distancia de 60 kilómetros de Fukushima y sin decepcionar en sus declaraciones en actos públicos, aseguró que los temores son infundados. Conociendo la credibilidad de Rajoy, si yo viviera cerca de la central, me alejaría de allí inmediatamente.

Los seis trabajadores afectados se contaminaron debido a un error en un tubo conectado a un sistema para eliminar la sal del agua que se vierte a las piscinas donde se ubican las barras de combustible gastado de los reactores nucleares. A causa de este error, varias toneladas de agua contaminada se han derramado en las instalaciones.

TEPCO también informó de un corte de energía que afectó a las bombas que hacen posible llevar el agua hasta las piscinas donde están las barras de combustible gastado. Según la versión de la compañía, uno de los trabajadores apretó el botón equivocado.

Toneladas de agua contaminada al Pacífico

Seis trabajadores expuestos a agua radiactiva en Fukushima
En agosto se supo que, cada día, se vierten al subsuelo 1.000 toneladas de agua procedentes de la central nuclear. De esta cantidad de agua, unas 300 toneladas contienen sustancias altamente radiactivas que acaban en el océano Pacífico. Las fugas de agua continúan y los niveles de radiactividad han alcanzado picos de 200.000 becquerelios por litro, un nivel que pone en peligro la vida de las personas.

TEPCO cree que las fugas han sido causadas por un desgaste de la resina que une las placas de acero, precisamente un material especial que tiene como función que el agua no traspase los tanques. Cuanto más se sabe sobre Fukushima, menos credibilidad tienen los que defienden la energía nuclear.

Hay más fallos de seguridad en la central japonesa: trabajadores que dejan abiertas las válvulas que controlan la entrada de agua contaminada, ausencia de contadores en todos los tanques y escasas patrullas alrededor de los tanques para comprobar que no hay fugas radiactivas. ¿Podemos estar seguros de que la contaminación radiactiva de Fukushima está controlada? Rajoy está tranquilo, ¿y tú?