Selva urbana de alimentos: crecer, cocinar y comer
Este proyecto de estilo futurista tiene una pinta increíble. Sólo hay que echar un vistazo a las imágenes para querer saber más sobre el tema y, a ser posible, desear que alguien fuera tan amable de indicarnos cómo llegar hasta allí y poder disfrutar de este vergel de productos tan vistosos como comestibles.

Su creador son es la AECOM Technology Corporation, una empresa del sector de la arquitectura con sede en Los Ángeles (California) que ha ideado este complejo de ocio que pretende hacer los ecosistemas más sostenibles sin necesidad de sufrir por ello. Básicamente, se trata de un diseño de bajo impacto medioambiental concebido como una selva urbana de alimentos (Urban Food Jungle), donde se controla con mano verde la producción de vegetales y piscifactoría y, al mismo tiempo el consumidor pueda ver de dónde sale lo que come.

A su vez, hablamos de un lugar de esparcimiento, con un diseño arquitectónico a medio camino entre los más modernos centros comerciales y los invernaderos más increíblemente paradisíacos que podamos imaginar. Así, en esta selva alimentaria urbana se pueden comer platos preparados con los productos criados o cultivados a nuestro alrededor, y esos mismos productos también pueden abastecer el mercado local.


Por lo demás, sus creadores están de lo más entusiasmados con la idea. James Haig Streeter, director del diseño, dice que lo mejor de este nuevo concepto es que la gente podrá cultivar alimentos cerca de donde se consume, acercando a las personas a la tierra y humanizando las ciudades.

Para mejorarlo, que todo puede mejorarse en esta vida, apuesto a que los vegetarianos prescindirían de los pececitos y de cualquier otra circunstancia que supusiera un maltrato animal. Y hacen muy bien, por lo que apuntado queda, por si la sugerencia llega a quien tenga que llegar. Por supuesto, sin menoscabo de las fuentes y estanques, que podrían seguir cumpliendo su valioso papel de crear atmósferas propias de los más genuinos jardines árabes.