Semana Europea de la Movilidad Sostenible
Desde el año 1998 se celebra durante la semana del 16 al 22 de septiembre la Semana Europea de la Movilidad, que promueve dejar el coche aparcado y usar el transporte público y, en general, moverse de forma sostenible. Hay una guía con consejos e información útil para todas las localidades que se quieran unir a la iniciativa. Este año 2010 en concreto, la Semana Europea de la Movilidad se centrará en el cambio climático y en cómo las políticas de transporte urbano y el comportamiento de los ciudadanos pueden influenciar en este reto global que es frenarlo. Está disponible un manual con ideas para la organización de actividades para llegar a los grupos objetivo para involucrar a los agentes locales.

Entre las acciones que se pueden llevar a cabo como alternativas de movilidad urbana más respetuosa con el entorno se encuentran sistemas de reparto con vehículos ecológicos, nuevas líneas de transporte público, coches compartidos, carriles para bicicletas, zonas de peatones, limitación del tráfico.

Desde el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España, además, se han convocado los Premios SEMS 2010, Premios de la Semana Española de la Movilidad Sostenible, con el objetivo de hacer un reconocimiento a los municipios por la implementación de medidas permanentes y a las organizaciones, empresas e instituciones por la realización de buenas prácticas referentes a la movilidad. El Ministerio de Medio Ambiente, al cumplirse el 10º aniversario de la aparición de las “Medidas Permanentes” como requisito para participar en la Semana Europea de la Movilidad, quiere hacer un reconocimiento especial a todas aquellas ciudades y municipios españoles que llevan trabajando todos estos años en la tarea de conseguir una movilidad más sostenible mediante la implementación de medidas permanentes con motivo de los proyectos “¡La ciudad, sin mi coche!” y la Semana Europea de la Movilidad.

Esta año, bajo el lema “Muévete con inteligencia y vive mejor”, las ciudades y entidades participantes deberán promover una movilidad más activa, abordando temas como la inactividad física, el exceso de peso y la obesidad, y mejorar el bienestar tanto físico como mental de los ciudadanos. Además, debería hacerse hincapié en la combinación de salud y movilidad sostenible, que mejora claramente la calidad de vida en las ciudades, ayudando a reducir la contaminación acústica y atmosférica, los accidentes y el tráfico, y volviendo a introducir más espacio para vivir y menos para conducir.

Como ciudadano se pueden realizar algunas acciones como las siguientes:

– Intentar vivir cerca de las paradas de transporte público y del trabajo.

– Moverse a pie, en bicicleta, en transporte público y, si hay que hacerlo en coche, compartirlo.

– Solicitar un horario de trabajo flexible o teletrabajo.

– Al conducir, hacerlo de forma eficiente para reducir las emisiones de gases contaminantes.

– Animar a la empresa a que ponga en marcha un plan de transporte al lugar de trabajo.

– Llevar a los hijos a la escuela más cercana.