Semillas ecológicas para huerto o jardín
Elegir semillas ecológicas para nuestro huerto o jardín es optar por la opción más natural, de eso no cabe duda, pero también constituye un requisito esencial si practicamos formas de cultivo orgánicas y deseamos obtener los mejores resultados.

Frente a las semillas híbridas, transgénicas o tratadas con componentes sintéticos, las bio no han sufrido modificaciones genéticas ni han sido alteradas con fertilizantes, pesticidas u otros tratamientos químicos. Así, más allá de su característica orgánica, su uso es conveniente si queremos cuidar las plantas de un modo acorde. Tengamos en cuenta que la jardinería o agricultura orgánicas utiliza formas de cultivo alternativas a la convencional, ya sea en jardinería como en huertos.

Se aprovecha la dinámica del ecosistema y prácticas no invasivas para controlar plagas, por lo que se precisan semillas producidas orgánicamente para hacerlas más resistir a las enfermedades, crecer vigorosas en este entorno especial en el que prima el cultivo mecánico.

A su vez, lógicamente, a la hora de consumir frutas y verduras, hacer infusiones, ambientadores, aceites esenciales o germinados y también de ofrecer flores a los polinizadores, las semillas orgánicas que crezcan con prácticas de cultivo ecológicas proporcionarán un resultado fantástico: aromas, sabor, colores y formas genuinos. Si hacemos de apicultores urbanos, nuestra rica miel será más natural, si bien las abejas pueden desplazarse varios kilómetros.

Cómo conseguirlas

Además de los establecimientos físicos, en internet hay un sinfín de tiendas que venden semillas orgánicas para plantas de huerto y también ornamentales. A su vez, hay asociaciones de intercambio, además de foros en los que también se intercambian, sobre todo porque a menudo sobran si se usan para un pequeño huerto o jardín a menudo, por lo que se comparten. En ocasiones incluso se encuentran variedades que no están disponibles comercialmente.

Semillas ecológicas para huerto o jardín
En todo caso, las semillas no son un producto caro, por lo que es importante optar por las homologadas, con su correspondiente certificado (logo europeo). También podemos encontrar plantones ecológicos, es decir, semillas ya germinadas. Una vez compradas unas u otros, lo suyo es ir obteniendo semillas propias que tengan las características adecuadas para desarrollarse bien en nuestro entorno. Serán nuestras propias variedades locales y, con el tiempo, tendremos un valioso banco de semillas.

Las variedades locales se consiguen tras varias selecciones de las mejores semillas que hayamos plantado, pues las semillas tienen memoria genética. Es decir, las semillas han de escogerse a partir de las características que más nos gusten de las plantas: color de las flores, su tamaño o aroma, frutos de más sabor, etc.

Si quieres rizar el rizo, al menos para el caso de las plantas ornamentales o hierbas aromáticas, que sean de variedades autóctonas. O, todavía mejor, que además sean de especies que empiecen a escasear o estén en peligro de extinción.