Ser vegetariano ayuda al planeta
Ser vegetariano es una decisión que puede obedecer a un sinfín de razones y, por otra parte, hay un amplio abanico de posibilidades, entre las que se incluye la ingesta de carne, como ocurre con los llamados flexitarianos. En su concepto más puro, sin embargo, el veganismo significa no comer carne, renunciar a los productos de origen animal, lo que se traduce en una menor huella de carbono.

Esa contribución a la salud del planeta acaba de cuantificarse en relación a un mayor o menor consumo de carne y derivados. Gracias a un reciente estudio de la Universidad de Oxford, ahora sabemos que una persona que no come carne es responsable de la mitad de las emisiones de CO2 en comparación con quien la come todos los días de la semana.

La diferencia es aún mayor entre los vegetarianos estrictos o veganos, ya que tampoco consumen ningún otro producto animal, en cuyo caso su huella se vería reducida hasta sólamente un tercio de esas emisiones.

Emisiones de la ganadería

Lógicamente, esta menor huella de carbono obedece la diferencia de emisiones de gases de efecto invernadero que existe entre la agricultura y la ganadería intensiva. En concreto, se encontró que las carnes bovina, de cabra y cordero eran las más contaminantes.

Ser vegetariano ayuda al planetaEl estudio analizó los hábitos alimenticios de 2.041 veganos, 15.751 vegetarianos, 8.123 pescetarianos (sólo comen pescado) y 29.589 comedores de carne del Reino Unido. Todos eran adultos, de entre 20 y 79 años de edad y consumían alrededor de 2.000 calorías diarias.

Un estudio anterior del Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI), concluyó que la superpoblación mundial obligará a reducir el consumo de carne a corto plazo para ahorrar agua, un recurso escaso del que depende la seguridad alimentaria. Puesto que un tercio de las tierras cultivadas se dedica a cosechas dedicadas a la alimentación animal, su reducción se haría necesaria.