Sesiones de sexo de más de 3 horas dejan sin fuerzas a los calamares
Las interminables sesiones de apareamiento de una especie de calamar que habita en aguas australianas, el Euprymna tasmanica, pueden ser las responsables de que estos cefalópodos tengan una vida corta, según concluye un reciente estudio publicado en la revista Biology Letters.

Los resultados de la investigación permiten afirmar que después de aparearse se agotan tanto que se quedan sin fuerzas para nadar, convirtiéndose en presa fácil para depredadores y también ello les dificulta la búsqueda de alimento.

El trabajo ha sido llevado a cabo por Amanda Franklin, una estudiante de posgrado de la Universidad de Melbourne que pretendía averiguar hasta qué punto las relaciones sexuales significaban un esfuerzo para estos animales, tanto en el macho como en la hembra. Así, las conclusiones pueden considerarse exitosas, ya que se ha constatado que ambos sexos quedan exánimes tras la cópula.

Y, ya se sabe, en la selva un sólo pestañeo puede costar la misma vida, por lo que las posibilidades de supervivencia se reducen. Pero que su vida sea corta e intensa no significa que lleven una vida social importante. Todo lo contrario, estos calamares suelen ser animales solitarios, nada románticos, y siempre están dispuestos a canibalizar a sus vecinos y a practicar el sexo por la fuerza, encontraron en un anterior estudio científicos de la Universidad de Tasmania.

Los calamares Eupryma tasmanica tienen un cuerpo redondeado y miden alrededor de 7 centímetros de largo, y si bien no viven más de un año durante ese tiempo se aparean con múltiples parejas, realizando un ritual en el que el macho agarra a la hembra por la parte posterior de la cabeza. Después de esta unión de alto voltaje, necesitan hasta media hora para volver a nadar con su habitual velocidad, por lo que los investigadores han concluido que este sistema de apareamiento podría ser el responsable de que su esperanza de vida sea tan corta. Aunque los resultados no son definitivos, por lo que seguirán estudiando la cuestión para profundizar en la cuestión.