Shangai se hunde por el peso de sus rascacielos
Hace años se descubrió que Venecia, una ciudad visitada por millones de turistas cada año, se hundía poco a poco. Ahora le llega el turno a Shangai, la ciudad más poblada de China y una de las más pobladas del mundo, con más de 20 millones de habitantes. Ubicada en el este del país, posee espectaculares rascacielos, toneladas de peso que hunden la ciudad en el mar.

Shangai es una ciudad llena de vida. En las calles y en la economía. Centro económico y financiero de Asia, pero que se hunde. Literalmente, la economía china no sufre la crisis como en otras partes del mundo. El desarrollo de la ciudad quizá fue demasiado rápido. Miles de millones de toneladas de hormigón que, ahora, pone en riesgo el futuro de la ciudad. Un desarrollo insostenible que puede quedar sepultado en el mar.

Shangai se levanta sobre el delta del río Yangtze, en la península entre dicho río y la bahía de Hangzhou. También la isla de Chongming y otras islas pequeñas perteneces a la ciudad. En la parte oriental, se encuentra el distrito financiero, Pudong, el que alberga los enormes rascacielos. Shanghái se asienta en una llanura aluvial y la mayor parte de la ciudad es terreno llano a cuatro metros de altitud.

Los rascacielos fueron construidos con cimientos profundos y fuertes para evitar su hundimiento. Pero la ciudad posee ríos, canales, riachuelos y lagos, entre otros, el famoso Lago Taihu. No es un terreno muy estable.

Y se siguen construyendo decenas de rascacielos, que se sumarán a los más de cien que ya existen. El Centro Financiero Internacional Shanghái Hills, el edificio más alto de China, tendrá 101 pisos y 492 metros de alto. Por otro lado, la Shanghai Tower alcanzará los 632 metros de altura.

Según el Instituto Geológico de Shanghai, el récord de hundimiento se registró en 1965, un año en el que el nivel cayó once centímetros. En 2007, el Gobierno aseguró que la ciudad “sólo” retrocedió 6,8 milímetros, un dato que ponen en duda otras fuentes.

A pesar de estos datos, se seguirán construyendo enormes y pesados edificios. Además, no sólo hay que contar con el hundimiento de la ciudad, sino también con el aumento del nivel del mar debido al cambio climático. Quizá, en cuatro siglos, estos altos rascacielos estén sumergidos en el agua.