Sharapova quiere cambiar su nombre por ‘Sugarpova’ para ayudar a las víctimas de la catástrofe de Chernóbil
Deportista de superélite, guapa a rabiar y solidaria como pocos, la tenista María Sharapova está dispuesta a cambiarse el apellido para ayudar a las víctimas del desastre de Chernóbil, la central que sufrió el mayor accidente nuclear de la historia.

Ni corta ni perezosa, la rusa quiere cambiar su tan traído y llevado apellido por el de “Sugarpova” en el próximo US Open y ha pedido a la Corte Suprema de Florida, su lugar de residencia, el cambio para hacerlo coincidir con el nombre de su propia marca de caramelos.

Eso sí, de lograrse será algo temporal, pues de aceptarse su solicitud dejaría de tener efecto al finalizar la competición, lo que fácilmente podría suponer un problema para su admisión por parte de la organización del torneo.

Señorita Sugarpova

Su intención es aprovechar el US Open Tenis, cuarto Grand Slam de la temporada para promocionar la marca por doquier, ya que saldría rotulada allí donde suele ser habitual, es decir, en el cuadro del torneo y en los marcadores de las pistas neoyorkinas el nombre de “Señorita Sugarpova” dando un impulso definitivo a estos caramelos.

Sharapova quiere cambiar su nombre por ‘Sugarpova’ para ayudar a las víctimas de la catástrofe de Chernóbil
Sharapova lanzó el pasado año su propia marca de dulces con el objetivo de recaudar dinero para destinar a la Fundación Maria Sharapova, dedicada a ayudar a estudiantes bielorusas afectadas por la catástrofe.

Lejos de haber finalizado, el horror de Chernóbil sigue teniendo graves consecuencias para la salud de los habitantes y el entorno. Su efecto devastador afecta a millones de personas que viven en zonas afectadas por la explosión del reactor número 4 de la central. No en vano, se liberó a la atmósfera una radiación equivalente a 500 bombas de Hiroshima que alcanzó parte de Ucrania, Bielorrusia y Rusia.