Siete especies de atún en peligro
Por vez primera, se han evaluado para la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) de Especies Amenazadas todas las especies de los que se conocen científicamente como escómbridos, es decir, atunes, bonitos, caballas y carites, así como los picudos, que son el pez espada, los marlines y el pez vela. Son un total de 61 especies, de las cuales siete se clasifican como amenazadas o en grave riesgo de extinción; cuatro especies se consideran casi amenazadas y casi dos terceras partes se incluyen en la categoría de preocupación menor.

La situación es particularmente grave para los atunes. Cinco de las ocho especies de atún figuran en una categoría de especie amenazada o casi amenazada en la Lista Roja de la UICN: el atún rojo del Sur está en peligro crítico; el atún rojo del Atlántico, en peligro; el atún patudo, vulnerable; el rabil y el atún blanco, casi amenazados.

Esta información debe servir a los gobiernos a tomar decisiones para proteger a estas especies, muchas de las cuales poseen un alto valor económico. Así mismo, son datos muy oportunos para la 3ª Reunión Conjunta de las OROP (Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera) de túnidos, que se está celebrando en La Jolla, California. Esta reunión es un hito, pues es la primera vez que se reúnen especialistas en pesca, ictiólogos y conservacionistas para producir una evaluación conjunta de las amenazas que se ciernen sobre este grupo de peces de gran importancia comercial.

Especialmente dañina para la conservación de algunas de estas especies es la falta de voluntad para protegerlas de la sobrepesca impulsada por los altos precios que alcanzan en el mercado. Algunas poblaciones son explotadas por pesquerías multinacionales cuya regulación, desde un punto de vista político, es complicada. De hecho, las tres especies de atún rojo podrían colapsar (desaparecer desde el punto de vista comercial) bajo la presión de una pesca excesiva y continua. El atún rojo del sur ya lo ha hecho, con pocas esperanzas de recuperación.

Lleva el mismo camino la reserva de atún rojo del Atlántico occidental, que disminuye año tras año desde la década de los años setenta del siglo pasado. Pero también podrían correr la misma suerte el marlín azul, el marlín blanco y el marlín rayado.

La recuperación de las poblaciones de peces es posible, como se ha demostrado en el caso del atún rojo del Atlántico oriental. Pero hay que ponerse manos a la obra sin más pérdida de tiempo.