Sistemas de reciclaje de aceite usado
Un litro de aceite arrojado por el fregadero contamina mil litros de agua. Es esencial reciclar el aceite usado. Tan importante o más como reciclar el plástico, el papel o el vidrio. Pero, además, se debe reciclar el aceite, no sólo porque así no se contamina, sino porque se puede reutilizar para producir biodiésel. En otras palabras, porque es un desecho que puede tener un nuevo valor.

Un ejemplo de una mayor concienciación sobre este problema la encontramos en la provincia española de Guipúzcoa. La tasa de reciclaje de aceite usado en dicha región se ha duplicado en tres años. Ha pasado de las 201 toneladas en 2008 a las 586 de la actualidad. De ellas, 532,64 toneladas fueron recogidas en contenedores y, 53,62, en puntos móviles.

Dos empresas se encargan del reciclaje del aceite usado en la región. La más veterana es Ekogras, compañía con sede en Etxarri Aranatz (Navarra) y que opera, fundamentalmente, con el sistema tradicional de contenedores. Cuenta con una ventaja: que recoge diferentes recipientes. Así, el usuario puede depositar el aceite introducido en botellas de cristal, botes de detergente u otro tipo de envases.

Ekogras también presta sus servicios mediante unos vehículos móviles que recorren municipios, barrios, puntos limpios, etc., siguiendo un calendario y un horario determinado.

La otra empresa, Eko3R, ofrece un servicio más avanzado. Sus contenedores sólo aceptan unos recipientes concretos, así que el aceite usado no se puede guardar en cualquier envase, sino que debe ser recogido en botes que la propia empresa Eko3R reparte entre los usuarios. Después, la empresa los vacía, los limpia y los devuelve al inicio del proceso. Un sistema más sostenible.

Una ventaja que ofrece este sistema es que hay una flexibilidad total en el horario, pues los contenedores funcionan durante las 24 horas del día. En cualquier momento, se puede usar la máquina, introduciendo el recipiente de Eko3R y, tras unos segundos, recibe una nueva botella vacía para reciclar el aceite de la cocina. De este modo, no se usan envases de plástico o de otro tipo, que deben desecharse en los contenedores tradicionales.

Eko3R se ha hecho un hueco en el mercado y ya está funcionando, no sólo en pueblos de Guipúzcoa, sino también en Vizcaya, Álava, el País Vasco francés y Cataluña.

El aceite que se deposita en los contenedores y vehículos móviles de Guipúzcoa se destina a la fabricación de biodiésel, combustible mucho menos contaminante que los derivados del petróleo. Ambos sistemas de recogida de aceite surten a las compañías que producen este tipo de carburante. Previamente, tanto Ekogras como Eko3R, limpian el aceite y los purifican en sus instalaciones, dejándolo listo para su uso como materia prima en la producción de biocombustible.

Otras ventajas

Por cada litro de aceite usado que es reciclado, se obtiene la misma cantidad de biocombustible. Pero, además, se evitan algunos perjuicios como la obturación de tuberías, una mayor facilidad para el tratamiento de aguas residuales y una minimización de las plagas urbanas. Hace tiempo, el aceite usado era utilizado para engordar ganado o fabricar piensos y harinas. Pero reutilizarlo para elaborar biocombustible es más ecológico y sostenible.

Algunas estadísticas demuestran los beneficios del sistema. Por cada litro de aceite usado, se contaminan mil litros de agua. De media, un español consume veinte litros de aceite al año. Cuatro de estos litros se desechan. Depurar un kilogramo de grasas puede llegar a alcanzar un coste de unos 2,50 euros.

Aunque el producto que mayoritariamente se obtiene como resultado de la recogida y reciclado de aceite de cocina usado es el biodiésel, hay otras alternativas que se pueden tener en cuenta a la hora de poner en marcha el proceso de reutilización del residuo, como taladrina (aceite lubricante y refrigerante), aceites de corte industriales o jabón, entre otros.