Sobrepesca de arrastre en Europa
Activistas de Greenpeace han llevado a cabo una acción de protesta y han interrumpido la actividad pesquera de un arrastrero de profundidad francés, de nombre Roselend, en el Atlántico Noreste. Greenpeace quiere llamar la atención con esta acción para que la opinión pública dirija su mirada a la defensa de los océanos y denunciar el impacto ambiental de este tipo de pesca que destruye hábitats profundos y captura especies de peces sobreexplotadas.

A bordo del buque Arctic Sunrise, los activistas unieron con una cuerda una balsa salvavidas a los cables que tiran de la red de arrastre para detener la operación de pesca. El buque Arctic Sunrise de Greenpeace continúa con su gira por el Atlántico Noreste, iniciada en octubre de 2011, y que se enmarca en la campaña para pedir el fin de la sobrepesca y un cambio en la gestión de las pesquerías. Se trata, en definitiva, de llamar la atención sobre este asunto cuando se está debatiendo la reforma de la Política Pesquera Común (PPC) de la Unión Europea.

La pesca de arrastre de profundidad es una de las formas de pesca más destructivas e insostenibles que se lleva a cabo en Europa. El método se practica desde los 400 hasta los 1.500 metros de profundidad. A esa profundidad nadie puede ser testigo del daño provocado. Además, los arrastreros faenan cada vez a mayor profundidad porque las especies más cercanas a la superficie están desapareciendo debido a la sobrepesca. Es decir, que vamos de mal en peor.

La responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace España, Paloma Colmenarejo, ha destacado que el cien por cien de las especies de profundidad capturadas en el Atlántico Noreste están sobreexplotadas, según los científicos del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM). Dicho de otra forma, casi no hay nada que pescar.

Así, Greenpeace demanda el fin de la sobrepesca y que se gestione la sobrecapacidad pesquera priorizando el desguace de los barcos más destructivos, como los de arrastre de profundidad. Europa debe cambiar el futuro de las pesquerías a través de la reforma de la PPC. Además han pedido a España y Francia que lideren dicho cambio. Greenpeace apuesta por un apoyo a la pesca artesanal y sostenible.

Los Gobiernos de la Unión Europea tienen una oportunidad única en la reforma que se está realizando en la actualidad, que puede suponer un cambio radical en la gestión de las pesquerías. Se podrían recuperar las pesquerías a un nivel de rendimiento máximo sostenible para 2015.