Sofía Gatica, que perdió a su hija y lucha contra Monsanto y los transgénicos, Premio Goldman 2012
Sofía Gatica es una mujer normal y corriente. No es abogada ni médico. No ha estudiado química. Es una mujer como cualquier otra. Pero perdió a su hija por culpa de los transgénicos y ahora dedica su vida a denunciar las malas prácticas de la multinacional Monsanto.

Sofía Gatica es una madre argentina que perdió a su hija al poco de nacer por una repentina parada de riñón. ¿Por qué tenía que ocurrir algo así? Otra persona lo hubiera dejado pasar, hubiera pensado que era una decisión de dios que había que acatar. Pero Sofía no, Sofía decidió investigar. Hace casi trece años que murió su hija, hace casi trece años que comenzó su lucha para acabar con las fumigaciones sobre los campos de plantaciones de soja cercanos a Ituzaingó, un barrio en la provincia argentina de Córdoba con cientos de casos parecidos al suyo.

Su lucha, aunque aún no ha podido derrotar a la multinacional Monsanto, sí le ha valido el reconocimiento de la comunidad medioambiental: ha recibido el Premio Goldman 2012, algo así como el Nobel del Medio Ambiente. Sofía Gatica fundó, junto con otras vecinas, el grupo Madres de Ituzaingó, dedicado a recorrer la ciudad, puerta por puerta, para documentar y demostrar los efectos nocivos para la salud del glifosato, el herbicida más vendido del mundo, comercializado por la multinacional Monsanto.

Hay niños con malformaciones, problemas respiratorios y de riñón, lupus, púrpura, leucemia y un altísimo porcentaje de afectados por cáncer: unos 300 en una población de tan sólo 6.000 habitantes.

El cultivo de la soja se mueve en un círculo cerrado. Cerca del 80% de los terrenos agrícolas en Argentina están dedicados al cultivo de soja transgénica, es decir, soja cuyas semillas han sido modificadas genéticamente para hacerlas resistentes al glifosato que vende Monsanto. Tanto las semillas como el agroquímico son propiedad de la compañía estadounidense.

Pero el problema no es sólo para Argentina. Es un problema mundial. Y, por eso, Sofía Gatica ha visitado Europa para concienciar a los ciudadanos del otro lado del océano Atlántico. La Unión Europea importa soja transgénica de Argentina. Sofía Gatica pide que no lo hagan porque está contaminada.