¿Es posible la sostenibilidad económica, social y ambiental?
Quererlo todo y conseguirlo es culminar una utopía, en este caso con un triple logro: sostenibilidad económica, social y ambiental. Sin embargo, todavía estamos muy lejos de alcanzar ese bonito panorama, un mundo mejor en el que haya más justicia social y un desarrollo sostenible.

Combinar los tres objetivos parece imposible, sobre todo si intentamos hacerlo con los valores y el sistema de hoy. Es más, de seguir con el modelo de explotación de recursos, social y de contaminación actuales además de ahondarse en injusticias sociales y perjuicios ambientales se está caminando hacia la inviabilidad de la economía.

Se necesitaría un cambio radical

Este crecimiento económico no sustentable, que nos aboca a un callejón sin salida, es el que ha obligado a buscar otro enfoque, que no establezca una relación destructiva con la naturaleza. Lejos de verse como un imposible, cada vez se tiene más claro que se trata de un objetivo necesario por pura y dura supervivencia.

Conseguirlo, sin embargo, exige un cambio de paradigma radical, y a día de hoy el mundo no parece estar por la labor. Buena prueba de ello son los sucesivos fracasos de las Cumbres mundiales del clima, que no logran alcanzar un acuerdo vinculante.

¿Es posible la sostenibilidad económica, social y ambiental?
O, por ejemplo, la fuerte dependencia que tienen los países de las fuentes de energía más contaminantes, como el petróleo o el carbón. Sin duda, es difícil la transición a una economía global que, sin dejar de progresar, sea más respetuosa con el entorno y con los más débiles.

¿Pero, es posible? Ese es el gran reto, buscar la ventaja competitiva dentro de un contexto de respeto ambiental y equidad social. Un enorme desafío que, al menos en teoría, es posible, pues muchos estudios aseguran que un mundo más justo y respetuoso con el medio ambiente es compatible con el desarrollo económico.