La importancia de la sostenibilidad energética
El mundo no se detiene. Los cambios van a ser una constante en los próximos años y es que todo avanza cada vez más deprisa. Por ejemplo, cada vez más poblaciones se desplazan del mundo rural a las grandes ciudades y las necesidades de las urbes, y por lo tanto de sus ciudadanos, se vuelven cada vez más exigentes. No solamente aumenta el número de viviendas, comercios, edificios, oficinas y centros comerciales, sino que también aumentan las exigencias de confort y equipamiento de los mismos. Y eso se traduce inevitablemente en un mayor consumo de energía.

Los núcleos urbanos se han convertido tras la revolución industrial en los grandes motores de las economías modernas, son responsables en España del 80% de las emisiones de CO2 y del 75% del consumo de la energía. Y ese porcentaje no deja de crecer cada año, es por eso que cada vez más se van a necesitar profesionales expertos en sostenibilidad energética.

No solamente hay migraciones del campo a la ciudad, sino que la población mundial continua aumentando a un ritmo frenético especialmente en las zonas de África y Asia. Según el informe de Naciones Unidas 2014, en el mundo habitan más de 7.000 millones de personas, de las que el 54% viven en zonas urbanas, una proporción que se elevará hasta el 66% en el año 2050, momento en el que se superarán los 9.000 millones de habitantes en todo el planeta. ¿Habrá energía para todos?

Con estas cifras tenemos un enorme reto por delante, quizás uno de los más importantes de la historia. El futuro pasa por transformar las ciudades en espacios más sostenibles y eficientes cambiando la forma en la que producen y consumen energía. Si lo logramos seguramente la próxima década será recordada la que cambió el modelo energético de las ciudades.

La importancia de la sostenibilidad energética
Para países como España cuyo consumo energético se basa en hidrocarburos, una apuesta clara por las energías renovables supondría crear un modelo energético eficiente nos volvería más competitivos y, por supuesto, más independientes del exterior.

Los núcleos urbanos se están transformando en “smart cities” gracias al cambio de modelo en cuanto a la generación, distribución y consuno de energía. Y, en esta transformación de las ciudades, la movilidad sostenible, la iluminación de los espacios públicos y la rehabilitación de los edificios bajo criterios de eficiencia energética juegan un papel fundamental. Es aquí donde se hace necesaria la aplicación de toda una serie de soluciones y tecnologías avanzadas, como por ejemplo el uso del big data, que ayuden a un crecimiento lo más sostenible y eficiente posible de los entornos urbanos.

Actualmente las tecnologías más maduras que cuentan con un mayor nivel de implantación en las grandes metrópolis son los contadores inteligentes, la iluminación de bajo consumo tipo led, la renovación de sistemas de climatización, la arquitectura sustentable, los sistemas de seguimiento o monitorización de vehículos y distintas aplicaciones de movilidad para mejorar el transporte público o las infraestructuras.

Como dato importante se calcula que, si toda la iluminación mundial cambiase a LED, los ahorros potenciales ascenderían a 128.000 millones de euros y a la reducción de 670 toneladas de emisión de CO2. Datos que animan a seguir apostando por modelos eficientes en nuestras ciudades, porque no solamente nosotros saldremos ganando, también lo hará el medio ambiente.