La sostenibilidad en la moda

La moda es, sin duda, una de las industrias más perjudiciales para el medio ambiente. Esto es por el uso indiscriminado de materias primas que utiliza y por la cantidad de químicos usados su fabricación, además de las millones de fábricas que funcionan y contaminan el Planeta para el desarrollo de este sector. China es uno de los países que más fábricas tiene destinadas al mundo de la moda, de las cuales sale un elevado porcentaje de la polución mundial.

Una vez asumido este hecho, comenzaron a nacer proyectos que intentan frenar esta huella medioambiental tan dañina, por medio de ferias y propuestas para hacer que todo el sector (desde el productor, hasta las marcas y los mismos consumidores) tome conciencia. Estas iniciativas suelen centrar su acción en los materiales utilizados, en que éstos se reutilicen y en las energías que se usan para todo el proceso de confección de las prendas. La acción comenzaría por las mismas empresas de moda y por los productos que éstas utilicen.

La sostenibilidad en la moda
Esta tendencia, la llamada moda sostenible, ética o ecológica, propone comenzar utilizando las fibras naturales, que están en la naturaleza y no necesitan de químicos para convertirlas en artificiales. Hay muchas opciones en hilos y telas con las que se puede elaborar ropa de calidad sin hacer sufrir tanto al medio ambiente. Otra de las medidas se toman en la industria, intentando que la polución que estas emiten sea menor y que estas cumplan unos requisitos mínimos medioambientales. El peor proceso no se da, sin embargo, en la obtención de materias primas, que también (el cultivo del algodón utiliza un gran número de pesticidas que emiten un gran daño a la atmósfera), sino en los procesos químicos e artificiales, como el proceso del blanqueado o los tintes. Otra de las propuestas de estas iniciativas es fabricar tejidos con las llamadas fibras recicladas.

Las acciones comienzan desde los diseñadores. Los diseñadores famosos son la plataforma perfecta para empezar a abogar por una moda sostenible. Ya hay muchos que se apuntan a la tendencia y, no solo para una línea temporal, sino en un uso más a largo plazo. Uno de ellos sería Stella McCartney. Igualmente, muchas empresas y organizaciones han apostado por una moda más sostenible.

La buena noticia es que cada vez hay más muestras, ferias e iniciativas, por parte de empresas y diseñadores, que impulsan la moda sostenible, algunas de ellas ya se han consolidado como marca propia. Marcas como Levi’s, que presentó una línea de pantalones que incluyen una buena parte de material reciclado a partir de botellas de plástico, al igual que la marca de calzado Timberland los usa para las suelas de sus zapatos. Decathlon también utiliza materias primas cultivadas en alguno de sus artículos y Zara proporciona información en cada prenda sobre qué tipo de algodón se ha utilizado. Son pequeñas iniciativas que sin embargo cobran valor de la mano de grandes compañías, aunque muchos las acusan de estar impulsados por puro marketing más que de verdadero compromiso.

La sostenibilidad en la moda

Algunas de las iniciativas en España son:

– Moda sin tóxicos: Es una campaña de Greenpeace que trata, simplemente, de producir prendas de vestir sin tóxicos o sustancias perjudiciales para el medio ambiente.
– Made in Green: Es una etiqueta que certifica que el producto ha sido confeccionado en lugares con un mínimo de criterios medioambientales.
– Slow Fashion Spain: Se trata de una plataforma de moda sostenible basada en la formación y la educación para concienciar de que es posible producir prendas de calidad con impacto cero sobre el medio ambiente.

Moda sostenible desde casa

Aunque puedas pensar que son las grandes decisiones corporativas las que pueden realmente cambiar esta problemática, la acción sostenible comienza en casa. La mayoría de nosotros tenemos mucha más ropa de la que utilizamos. Bolsos, pantalones y abrigos que quizá nos hemos puesto una o dos veces en la vida. Comienza a llevar un inventario de cuánta ropa y complementos compras al año y cuánta realmente necesitas, intentando reducir el número. Si la gente invirtiera menos en moda que no usa, las industrias deberían producir menos, minimizando esa huella al medioambiente.

Otra de las opciones es apostar por marcas enteramente sostenibles, para que éstas crezcan y las grandes corporaciones comiencen a tener conciencia con el Planeta.

A la hora de comprar, ten igualmente en cuenta los materiales. Lo ideal es que el textil esté confeccionado con algodón orgánico o con fibras como el cáñamo. En cualquier caso, mejor con tejidos naturales como la lana o el lino, son menos contaminantes y más sencillos de reciclar después.

Iniciativas como alquilar vestidos (por ejemplo, para una boda o una fiesta) o intercambiarlos con las amigas nos harán poder lucir ropa y complementos bonitos sin dejarnos el sueldo ni hacer un uso indiscriminado de las prendas. Hay tiendas de segunda mano, igualmente, con ropa no a estrenar, pero muy exclusiva. En realidad, las opciones para evitar la compra innecesaria que se nos brindan son bastantes.

La sostenibilidad en la moda

Cuando te deshagas de una prenda que ya no utilizas, intenta dársela a alguien que si vaya a vestirla, o reciclarla, asegurándote que ese tejido será reutilizado.

La moda sostenible está aún dando sus primeros pasos, pero se le augura un buen futuro a largo plazo. Todos podemos contribuir a su desarrollo.