Sourcemap, aplicación para conocer la huella ambiental de un producto
Cuanto más alejada está la fabrica que elabora un producto del punto de consumo, más emisiones contaminantes supone. Estamos rodeados de objetos y alimentos que se han producido a miles de kilómetros de donde vivimos. Comprueba dónde ha sido fabricada la pantalla donde lees esto. ¿Cuánto dióxido de carbono se ha emitido para que llegue hasta ti?

Sourcemap es una herramienta disponible en internet que calcula la huella ambiental de los productos. Ha sido creada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y permite visualizar en un mapa la cadena de suministros y la huella medioambiental que suponen los productos que se consumen.

El proyecto es completamente abierto. Tanto empresas como instituciones y ciudadanos pueden crear una cadena de suministros para un determinado producto. Se tienen en cuenta datos como los materiales de los que está hecho, su origen y el impacto en el medio ambiente. La idea es crear un directorio que permita a las empresas ser transparentes ante los consumidores, mostrando toda la información sobre los diferentes productos que usamos diariamente. ¿Querrán que lo sepamos?

Ya hay miles de empresas de diversos sectores (muebles, alimentación, ropa, electrónica…) que han trazado mapas. También hay usuarios que, basándose en información pública, han comenzado a trazar sus mapas.

Por ejemplo, reconstruir la cadena de suministros de la empresa Western Electric para producir sus teléfonos durante la década de 1920 o saber que huella ambiental supone la producción de Nutella y sus ingredientes.

Algunas empresas han criticado el sistema. Ariel Schwartz, de Fast Company, ha señalado que en Sourcemap, al ser una herramienta de código abierto, no tiene un control de calidad. Es decir, que no se sabe si los datos proporcionados son correctos. Hay mapas titulados “123 pruebas”, “Pedos de robot” o “Mis cosas”. La idea es buena. Pero quizá falte mejorar su funcionamiento. Lo que no se puede negar es que los productos locales son más ecológicos.