Spaceliner permitirá cruzar medio mundo en 90 minutos propulsado por hidrógeno
El Spaceliner, un vehículo futurista propulsado por hidrógeno, tiene como objetivo transportar pasajeros desde Australia a Europa en tan sólo 90 minutos. Lo hará siguiendo una trayectoria suborbital a través del espacio a partir del 2050, si todo sale según lo previsto en el ambicioso proyecto que está desarrollando con éxito el Instituto de Sistemas Espaciales del Centro Aeroespacial Alemán.

La hipersónica aeronave (superará la velocidad hipersónica) podría permitir el traslado de hasta 50 pasajeros desde Europa a Australia, pongamos por caso, en tan sólo una horita y media. Así, subirse a él sería una experiencia similar a la de un cohete, pues con su mismo sistema de propulsión lo lanzaría a la estratosfera, desde donde luego tomaría tierra mediante un espectacular aterrizaje.

Para que esto ocurra, sin embargo, han de superarse todavía numerosos desafíos, como hallar la forma aerodinámica que lo haga posible del mejor modo posible, aunque, más allá de esto, el optimismo marca la tónica general del proyecto. De hecho, se espera que pueda iniciar sus operaciones de forma normalizada en el 2050.

Oxígeno líquido e hidrógeno

Si el concepto actual no se modifica, subirse a este jet hipersónico supondría experimentar una primera etapa similar a la de un cohete durante su lanzamiento y una segunda en la que un orbitador llevaría a los pasajeros allí donde fuera necesario en un tiempo récord. Por lo tanto, el trayecto no incluye la salida al espacio exterior, simplemente “haría la labor de un transbordador espacial de segunda generación, pero con una misión completamente distinta”, apunta el coordinador del proyecto, Martin Sippel.

Spaceliner permitirá cruzar medio mundo en 90 minutos propulsado por hidrógeno
En concreto, los tiempos de vuelo entre los Estados Unidos y Europa serían de poco más de una hora, si bien los precios parece que serían prohibitivos, más bien en la línea de los que se manejan en el ámbito del turismo espacial. Eso sí, un punto positivo sería su alimentación parcial con oxígeno líquido e hidrógeno, dejando sólo un rastro de vapor de agua e hidrógeno en la atmósfera.