El próximo viernes 11 de junio (quizá alguien aún no se haya enterado) comienza el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. La organización busca la manera de desarrollar el evento de una forma más respetuosa con el medio ambiente. Porque, según un estudio realizado en febrero de 2009, este Campeonato Mundial de Fútbol, el primero que se va a celebrar en el continente africano, dejará una huella de carbono ocho veces mayor que la producida en Alemania 2006.

Esto es así porque, para organizar un evento de tal magnitud, hay que movilizar todo el transporte local, construir estadios y edificios para alojar a deportistas y organización y usar una enorme cantidad de energía para poner en funcionamiento cada partido (luces, cuidado del terreno de juego, servicios a y de las televisiones). Unas cifras como ejemplo. Se prevé que el alojamiento de los miles de espectadores en la zona emitan cerca de 900.000 toneladas de dióxido de carbono (gas contaminante principal causante del cambio climático), mientras que los viajes internacionales hacia y desde la Copa del Mundo generarán 1,9 millones de toneladas.

Teniendo todo esto en cuenta, desde 2008, el país anfitrión, Sudáfrica, ha mejorado sus sistemas de transporte público en siete de las nueve ciudades en las que se celebrarán partidos de fútbol. Se intenta que los aficionados vayan a los estadios en transporte público y dejen aparcado su propio vehículo. Además, se han creado sistemas de tránsito rápido para autobuses públicos en algunas ciudades sudafricanas y se mejoró la infraestructura tanto de caminos peatonales como de carriles-bici.

Otro de los proyectos ambientales relacionados con la Copa del Mundo, tiene como objetivo reducir el consumo de combustibles fósiles mediante la instalación de paneles solares y luces eficientes en las calles, así como también carteles informativos que ayuden a incrementar la conciencia pública sobre el cuidado del medio ambiente.

Por su parte, la marca Nike, que patrocina al equipo brasileño de fútbol, siempre uno de los favoritos para ganar el Mundial, presentó en Londres la nueva camiseta del equipo que está producida con polyester proveniente de fibras de PET reciclado. Esperemos que, si los mejores jugadores del mundo usan este tipo de camisetas, los aficionados también comiencen a comprarlas. Otros equipos van a usarlas: Holanda, Portugal, Estados Unidos, Corea del Sul, Australia, Nueva Zelanda, Serbia y Eslovenia. Nike asegura que ha usado 13 millones de botellas de plástico para fabricarlas.