Suelas de sandalias fabricadas con corcho
Fabricar suelas de zapatos biodegradables, sostenibles y que protejan la biodiversidad. Es la idea de la empresa murciana Kickmich, que ya se encuentra operando en el mercado internacional del calzado. La propuesta, que está ganando muchos seguidores, es el diseño innovador de una cuña de corcho natural (procedente de bosques de Extremadura) con una forma anatómica única y una fabricación artesanal que respeta el medio ambiente. En tan sólo un año, han logrado que se comercialice en siete países.

La idea surgió en mayo de 2010. Los responsables: Matteo Belchí, diseñador de calzado murciano, Susana Esteban, vinculada al mundo de la moda en Alemania, y Jorge Arrizabalaga, vasco afincado en la Región de Murcia. Dos meses más tarde surgía la empresa para aprovechar la temporada de septiembre. Enseguida se dieron cuenta de que la internacionalización de su producción era esencial para la buena marcha del negocio.

Así fueron los inicios de esta empresa que ha apostado por la calidad, el precio, el diseño y el respeto al medio ambiente. El calzado que producen se vende ya en Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Japón, Inglaterra, Francia e Italia. También venden a través de internet.

Las sandalias están elaboradas con materiales naturales controlados desde el origen y cien por cien reciclables, siendo, por tanto, sostenibles con el entorno. Las emisiones de CO2 emitidas a la atmósfera en el proceso de fabricación son mínimas.

La planta del calzado se realiza con corcho procedente de Extremadura elaborado mediante un proceso natural. La piel de vacuno es originaria de las montañas del Norte de España, en donde se han salvaguardado los derechos de los animales para su obtención.

Quienes más van a agradecer este producción son los alcornocales. Desde que parte de la industria del vino decidió usar plástico en vez de corcho para fabricar sus tapones, los alcornoques han perdido mucho valor económico. Tal vez las suelas de corcho revaloricen de nuevo a estos árboles.