Suelos mexicanos contaminados por plomo
Mérida, Guadalajara, Morelia, México D.F., y también Montevideo, Bogotá o Bilbao, tienen altos niveles de concentración de plomo y, en menor cantidad, de níquel, cromo y cobre, metales pesados muy contaminantes. La causa son las actividades industriales y la contaminación producida por los combustibles fósiles que queman los vehículos.

Así se desprende de un estudio elaborado por investigadores del Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Por otra parte, el estudio señala que el uso del fuego para tratar los suelos agrícolas degrada los minerales y genera contaminación en el agua.

Basándose en este estudio, los expertos en edafología (estudio del suelo y su relación con las plantas) van a comenzar a elaborar los primeros mapas magnéticos del suelo de México. Es importante conocer los niveles de estos metales pesados porque son causa de cáncer y otros problemas, tanto ambientales como de salud.

Es importante estudiar el suelo, ya que tiene características diferentes a la contaminación de la atmósfera. En los suelos hay una contaminación que se puede llamar histórica, ya que atrapan los metales pesados, y allí perduran. Los contaminantes absorbidos por las plantas, por su parte, son indicadores de la contaminación atmosférica.

Quemas agrícolas

Suelos mexicanos contaminados por plomo
Los investigadores continúan recogiendo muestras en más regiones, como en el Distrito Federal (de nuevo), Ensenada, Baja California, Toluca, Mexicali, Villa Hermosa, Cozumel y Tuxtla Gutiérrez. En Morelia, se puede destacar la contaminación por cobre, cromo, níquel, estroncio y magnetita. En Mérida, hay presencia de titanio, plomo y zinc. La capital, México D.F., está contaminada en un 70%.

Los especialistas también han estudiado las quemas agrícolas. Si la temperatura alcanzada por éstas es de 500 ºC, pueden eliminar los minerales del suelo que los fertilizan. En cambio, las quemas de 300 ºC liberan nutrientes beneficiosos para el crecimiento de las plantas.