Fabrican alimentos a partir de basura orgánica reciclada con insectos
Con su eficaz transformación de residuos orgánicos en compost, las lombrices indicaron el camino, y los científicos simplemente siguieron la flecha, logrando un novedoso método capaz de ampliar el número de insectos capaces de hacer algo parecido con la basura orgánica. En este caso, los desechos se transforman en alimento.

Como todas las grandes ideas, también ésta se caracteriza por su simplicidad y grandes aplicaciones. En este caso, su uso una vez se haya perfeccionado el método (todavía se está experimentando) permitiría dar una salida sostenible a los millones de toneladas de basura orgánica de origen vegetal y animal, altamente polucionadores.
Seguir leyendo

Film transparente para alimentos que se biodegrada en compost
Hay que reconocer que el film transparente es muy útil (casi imprescindible) para envolver alimentos y lograr una mejor conservación de los mismos. Sin embargo, se compone de un material muy contaminante que procede del petróleo. Hace tiempo que se están desarrollando nuevos plásticos elaborados con materias primas biodegradables. Así es este nuevo film compostable elaborado con componentes no contaminantes que cierra el ciclo completo del producto ecológico.

Este nuevo bioplástico utiliza menos energía en su producción y, además, puede ser reutilizado como abono para la tierra, por lo que supone un doble ahorro energético. El nuevo envase ecológico puede llegar a conservar un alimento como el embutido natural y sin aditivos durante más de seis meses.
Seguir leyendo

Energía solar rural en Bangladesh
Aproximadamente el 60% de la población de Bangladesh (90 millones de personas) no tiene acceso a la electricidad, principalmente en las zonas rurales. Para mejorar sus condiciones de vida y oportunidades de ingreso se necesita una alternativa económicamente viable a la red de distribución de electricidad. Grameen Shakti, compañía sin fines de lucro, ha ayudado a más de 100.000 hogares rurales a instalar sistemas domésticos solares. Éste ha sido uno de los programas fotovoltaicos de más rápido crecimiento de todo el mundo y se prevé que instalará un millón de sistemas para el año 2015.

Grameen Shakti tiene un plan de pequeños préstamos que permite incluso a los hogares rurales más pobres comprar un sistema sin subvenciones. Además del beneficio medioambiental de crear energía limpia, el plan crea empleos locales y oportunidades de ingresos. Unas seiscientas personas de la zona han recibido ya capacitación como técnicos certificados en la reparación y mantenimiento de sistemas fotovoltaicos. Están previstos otros cinco mil.

También se han creado otros empleos indirectamente, ya que los sistemas solares permiten a los empresarios locales crear nuevas empresas, como tiendas comunitarias de televisión, centros de teléfonos móviles con energía solar, centros de reparaciones electrónicas, etc. Hasta la fecha, Grameen Shakti ha adiestrado a unos 2.600 técnicos y a 98.000 clientes para ser instaladores de sistemas fotovoltaicos y, para 2015, pretende crear 100.000 mujeres empresarias en su Centro de Tecnología Grameen (GTC), dentro del mismo programa.

Grameen Shakti usa otras fuentes de energía, como la eólica, el biogás, el abono orgánico o las cocinas ecológicas. Los beneficios de estas innovaciones renovables y sostenibles no sólo son beneficiosas para las casas y negocios, sino que también se observan en la naturaleza. Los abonos orgánicos están ayudando a reducir los productos químicos y a regenerar los suelos dañados por su uso. Las ventajas de la energía solar y eólica son una alternativa mejor que la deforestación resultante de usar la madera como fuente de energía principal.

Revalorización de los desechos de la aceituna
Dos investigadores, Inmaculada Sampedro e Inmaculada García han sido galardonadas con un premio de Medio Ambiente de la Fundación Caja Rural por los resultados obtenidos en la investigación desarrollada que tiene como objetivo aprovechar los residuos agrícolas en la producción de fertilizantes orgánicos. Dicho proyecto llamado “Valorización del alpeorujo por hongos para la obtención de un fertilizante orgánico”, supone una innovación en el reciclado de residuos orgánicos.

Por todos es sabido que Andalucía es la encargada de producir el 80% del aceite que se genera en España, lo que conlleva también ser la que más cantidad de desechos obtiene tras esta producción.

Aproximadamente, a lo largo de los 3 o 4 meses en los que tiene lugar la producción anual de aceite de oliva, se acumulan cerca de unos 4 millones de toneladas de residuos. Este residuo que se genera de la extracción del aceite se conoce por el nombre de alpeorujo ( alpechín y orujo) y proviene del sistema de centrifugación que se ha implantado para separar el aceite de los desechos que le acompañan.

El proceso de extracción del llamado “oro líquido” siempre ha estado en contínua evolución. Cuando las aceitunas son recolectadas, son transportadas hasta la almazara donde se limpian utilizando corrientes de aire y lavados con agua. Una vez limpias las aceitunas se procede a la molienda, cuyo objetivo es romper los tejidos donde se encuentra la materia oleosa. Finalmente se bate para la masa que se obtiene al proceso de extracción del aceite.

La tecnología para extraer el aceite ha ido evolucionando con el paso de los años, desde el antiguo sistema de prensas y capachos de esparto, hasta el sistema de centrifugación continua que se lleva a cabo en la actualidad. El sistema de prensas ha sido tradicionalmente el método más utilizado para la separación de la fase líquida de la sólida. La pasta conseguida se colocaba en finas capas sobre los capachos, se ponían unos encima de otros y se ejercía presión sobre ellos.
Seguir leyendo