Se proyecta un campo de golf en zona protegida
A España no le sobra agua. Muchos estudios advierten del peligro de desertificación de los países mediterráneos. Sin embargo, algunos políticos, preocupados por llenarse el bolsillo mientras vacían los embalses, deciden que es una buena idea seguir construyendo campos de golf en este país tan falto de agua.

Esta vez es el ayuntamiento de Tres Cantos (Madrid, España) con la colaboración de la Federación Española de Golf y de la Comunidad de Madrid, los que promueven un campo de golf que será una seria amenaza para el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. El campo se planea construir en suelo público y estará destinado a acoger importantes competiciones de este deporte, como la Ryder Cup. A cambio de tan importante medida política, se alterará irremisiblemente un espacio natural protegido donde habitan especies protegidas como el águila imperial ibérica o el buitre negro.

Además, un campo de golf exige altas demandas de agua que provocarán que en la localidad de Tres Cantos peligre el riego de sus parques y jardines públicos durante los meses más calurosos. Por último, el uso de productos fitosanitarios y fertilizantes (Iprodiona, Triclorfon, Diflufenican, Mecocrop) en una zona de gran permeabilidad del suelo, contaminará peligrosamente los acuíferos.

El consumo de agua estimado por la Federación de Golf (seguramente, calculado a la baja) será de unos 432.000 metros cúbicos al año, que procederá de la depuradora de Tres Cantos, actualmente en ampliación. Aun con esta ampliación, tan sólo dejará unos 5.000 m3 al mes para el riego de jardines públicos y calles de la localidad. En otras palabras, una apropiación privada de un recurso público.

Varias organizaciones ecologistas han mostrado su rechazo al nuevo campo de golf ante la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, presidida por una confesa aficionada a este deporte, Esperanza Aguirre, que en el pasado ya ha constuido un campo para la práctica de golf en pleno centro de Madrid. El campo de golf incluirá veintisiete hoyos y un campo de prácticas y se ubicaría en un lugar protegido por la Directiva Hábitats de la Unión Europea.

El campo de golf quiere inaugurarse antes de 2018, fecha en la que se celebraría la competición internacional de la Ryder Cup. Además, la finca donde se va a construir es de titularidad pública y, como tal, debería acoger usos más sociales, ambientales y menos elitistas. Con todo, si se quiere acoger tan magna competición, ya existen treinta y cinco campos de golf en la Comunidad de Madrid que podían acogerla.

Mientras tanto, la Comunidad de Madrid aún no ha descartado el plan de privatizar el 49% del Canal de Isabel II, la empresa pública que abastece de agua a Madrid. Se ha encargado a cuatro consultoras los estudios previos para comenzar este proceso de privatización. ¿Quién ganaría con esta privatización? Desde luego, no los ciudadanos madrileños.

Especies amenazadas, presuntamente envenenadas en Castilla y León
En lo que llevamos de año 2010, según la organización SEO/BirdLife, ha habido diez episodios de envenenamiento en Castilla y León en los que se han visto afectados más de 50 animales, entre ellos seis águilas imperiales, trece milanos reales (en la foto), dos águilas reales, un buitre negro, cinco buitres leonados y un lobo. Cinco de las águilas imperiales han muerto la comarca de La Moraña (Ávila), una zona muy importante para el águila imperial pues cuenta con seis parejas de esta especie. También es significativo el elevado número de milanos reales muertos, convirtiéndose en la especie más afectada por el uso de veneno en esta comunidad autónoma en los últimos años (cerca de 150 ejemplares envenenados) y cuya población reproductora está sufriendo un acusado declive, estimado en un 50% en 10 años.

El uso del veneno es delito desde 1995. La citada organización ecologista considera la situación en Castilla y León de extrema gravedad y solicita a todos los implicados la adopción de medidas urgentes para evitar que sigan muriendo aves de este modo. El territorio de Castilla y León posee una gran riqueza en su fauna y es de vital importancia para la conservación de algunas de las aves más amenazadas de nuestro país, como el águila imperial ibérica o el milano real.

Con sucesos como éstos, de nada sirven los esfuerzos de conservación de las especies amenazadas, si luego no se toman medidas para eliminar sus causas de mortalidad. De hecho, un único episodio masivo de envenenamiento puede arruinar años de recuperación de una población de una especie, además de haber malgastado recursos humanos y económicos invertidos en ello.

La organización SEO/BirdLife solicita a la Junta de Castilla y León que apruebe de forma urgente el plan de lucha contra el veneno en la región y que aumente la vigilancia, especialmente en la comarca de La Moraña (Ávila), entre otras acciones de protección del medio ambiente y de concienciación de la opinión pública.

Conservación del águila imperial ibérica
El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) es una de las especies más amenazadas en España. Por ello, no es de extrañar que Medio Ambiente haya iniciado un nuevo plan de conservación que se iniciará en Huelva. Un total de 60.000 hectáreas serán conveniadas en toda Andalucía para que esta especie no siga sufriendo y pueda seguir existiendo.

El acuerdo al que se ha llegado tiene una duración de 5 años. El objetivo es el de mejorar el hábitat del águila imperial. Para ello se construirán vivares para la reproducción del conejo y se repoblarán y construirán cercados de cría y refugios (también de palomas) para incrementar el nivel de alimentación para las águilas. También se instalarán bebedores y comederos, se restaurarán los setos y los sotos y se optará por la colocación de nidales para rapaces e instalaciones de cercados para que no entre el ganado y las especies cinegéticas.

Actualmente se calcula que hay un total de 60 parejas y 80 pollos en Andalucía. Esto confirma que esta comunidad autónoma es vital para la conservación de esta ave tan significativa. Si tenemos en cuenta que en todo el mundo la población de águilas imperiales es de 200 parejas, nos damos cuenta de que la importancia del trabajo en este territorio es fundamental.