Cocinar de forma ecológica gracias al estuche Lekúe

Todos o la mayoría de nosotros necesitamos cocinar a diario y muchos nos preguntamos cómo hacerlo de forma ecológica. Hoy hablaremos de un aparato creado por una empresa española (Lekúe) que nos hará tener un comportamiento más eco-responsable en la cocina, sin necesidad de perder sabor y calidad en nuestros platos. Si bien hay platos que los cocina con más éxito que otros, este pequeño estuche reutilizable fabricado con silicona será una gran ayuda en la cocina y te hará adoptar hábitos alimenticios más saludables, ya que cocina al vapor. Además, es perfecto para personas con poco tiempo o para esos días en los que no te apetece demasiado cocinar y mucho menos fregar después toda la pila de platos y utensilios. Lo puedes comprar aquí.

Cocinar de forma ecológica gracias al estuche Lekúe

¿Horno o microondas?

Cuando uno se propone ser ecológico, es una de las primeras preguntas que surge: ¿qué gasta menos energía y contamina menos, el horno tradicional o el horno microondas? Aunque el microondas tiene muy mala fama y no convence a todas las asociaciones ecológicas o a expertos en salud, comparado con el horno gasta bastante menos energía. En hacer un pollo asado al horno, por ejemplo, podemos tardar 1 hora y media o dos horas; en cambio, cocinarlo al microondas es mucho más rápido. Este electrodoméstico moderno contribuye a hacer enormes ahorros de energía y, de media, consume 75 veces menos que un horno clásico. También gasta muchísima menos energía que el fuego de la cocina o la vitrocerámica.

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10 consejos ecológicos para ahorrar en calefacción
El invierno está a la vuelta de la esquina. Como todos los años, las temperaturas caerán y la factura de la calefacción subirá. Y subirá… ¿Hasta dónde? Saber cuánto lo hará es una incógnita, pero lo cierto es que dependerá, en gran medida, de cómo hagamos las cosas.

En este post encontrarás trucos y consejos eco-amigables para ganar en eficiencia energética a la hora de hacer frente al frío invierno. Algunos pueden ponerse en práctica al momento, otros requieren una cierta preparación o incluso hacer obras.

En todos los casos, solo aplicando varios de ellos conseguiremos resultados que realmente valgan la pena. Cuantos más, mejor, obviamente… A continuación, veamos diez maneras de acercarnos a nuestro objetivo:

1. Aprovecha la domótica

La domótica puede ayudarnos a hacer un uso eficiente de la energía en el hogar, incluyendo la calefacción. Para conseguir los mejores resultados no dejes que los automatismos hagan de las suyas.

Simplemente, gestiona tú las opciones en función de tus necesidades reales. Una vez hecho, entonces sí, automatizamos nuestro equipo domótico. No olvidemos que los algoritmos no siempre se adaptan a lo más eficiente.

10 consejos ecológicos para ahorrar en calefacción
También es interesante utilizar aplicaciones que nos ayuden a llevar la contabilidad del gasto de calefacción en función de determinadas costumbres o parámetros. El uso de estos adelantos tecnológicos nos puede ayudar a ahorrar un buen porcentaje.
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7 consejos para mejorar la eficiencia energética en el hogar
El gasto de energía en el hogar supone un buen desembolso de dinero, y también una contribución nada desdeñable a la contaminación del planeta.

¿Qué hacer? Simplemente, lo que podamos. Por suerte, si sumamos pequeñas acciones es mucho, y en numerosas ocasiones basta con conocer trucos tan sencillos como efectivos para hacer la diferencia.

En otras ocasiones, hay que reconocerlo, la eficiencia energética se escapa de nuestras manos. Bien por falta de presupuesto para hacer reformas o por una arquitectura del edificio que nos lo pone demasiado difícil, si no imposible.

Trucos y consejos para ahorrar energía

Aún así, teniendo en cuenta una serie de consejos prácticos lograremos mejorar la eficiencia energética. Si no todo lo que quisiéramos, sí en parte. Lo suficiente como para reducir la factura de la luz y, con ello, hacer un gesto eco-amigable.

En este post te damos diez consejos para hacer un uso más verde de la energía eléctrica en el hogar. También supondrá un ahorro económico que calentará tus bolsillos.

7 consejos para mejorar la eficiencia energética en el hogar

1. Atentos a las ventanas

El uso que hagamos de las ventanas se traduce en una mayor o menor efiencia energética. Son gestos tan sencillos como subir como bajar persianas, correr o descorrer cortinas, aprovechar la luz solar para trabajar, dejar que el sol caliente la habitación durante el día o impedir que el frío se cuele durante la noche…
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Usar las plantas para combatir el calor
La habitabilidad del planeta tiene mucho que ver con las condiciones de vida que crean las plantas oxigenando el aire y regulando la temperatura. Lógicamente, por lo tanto, este mismo mecanismo es el que nosotros podemos aprovechar para que en ambientes interiores o exteriores haga menos calor gracias al uso estratégico de las plantas, ya sean pequeñas macetitas, jardineras, jardines o incluso pequeños huertos que tengamos en el balcón, patio o terraza…

¿Pero, concretamente cómo aprovechar las plantas para que el ambiente sea más agradable y fresco? En primer lugar, debemos tener en cuenta que las plantas son un humidificador natural, por lo que además de regular la temperatura y refrescar el ambiente consiguen equilibrar su nivel de humedad.
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Inventos para lavar y secar la ropa con un mínimo de energía
La lavadora y la secadora del futuro son ya una realidad si el objetivo es eficiencia energética. Döfli es una lavadora que cabe en la palma de la mano y limpia con ultrasonidos, y todo hace esperar que la secadora de ropa del mañana funcionará con vibraciones ultrasónicas, en ambos casos reduciendo de forma significativa el gasto de energía.

La gran ventaja de mejorar la eficiencia energética de estos grandes electrodomésticos es que son la principal fuente de consumo eléctrico, junto con la nevera y el lavavajillas.
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Gestos para ahorrar energía en invierno
Ahorrar energía eléctrica en invierno es importante por doble partida. Por un lado, evitamos sustos innecesarios cuando llegue la factura de la luz y, por otro, reducimos nuestra huella de carbono, con lo que ayudamos a cuidar el medio ambiente.

A diferencia de lo que ocurre en otras temporadas, durante el invierno solemos gastar más electricidad en calefacción y en agua caliente, por lo que los eco-gestos se traducen en un ahorro mayor. En este post te damos algunas sugerencias clave para que ahorrar energía sea más sencillo, siempre sin renunciar al confort en nuestro hogar.
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El frío adelgaza, es saludable y ayuda a ahorrar energíaNo se trata de quedarse en los huesos a fuerza de pasar frío ni tampoco de tiritar durante horas para pagar menos en la factura de la luz y, de paso, para hacer un gesto por el planeta. La idea no es tanto dejar que el frío nos taladre sino soportarlo un poquito más de lo que solemos hacer habitualmente para conseguir un aliado a la hora de ahorrar energía y también de gastar calorías.

Porque no se necesita llegar a esos extremos para obtener buenos resultados al abrocharnos el cinturón para adelgazar y, de paso, para gastar menos. Y no lo decimos por decir. Recientes estudios científicos apoyan tanto una cosa como la otra, y en este post hablamos de ellos.
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Electrodomésticos en modo eficiente para ahorrar energía
Cada vez usamos más aparatos eléctricos en casa para hacer sencillas las tareas de limpieza, aseo personal y cocina ¿De cuántos disponemos y cuántos necesitamos en realidad? Según un reciente informe, los hogares españoles usan de media 3.487 kWh y gastan unos 990 euros anuales en consumo eléctrico. Lavadoras, secadoras, ordenadores, frigoríficos y un largo etcétera necesitan continuamente energía en cada casa del planeta.

Los electrodomésticos que más consumen son el frigorífico (en torno a un 30% del total de la vivienda), al estar funcionando 24 horas, seguido de lavadoras (11.8%) y (6.1%). lavavajillas Es preciso intentar reducir este gasto, que resultará en una bajada considerable en la factura y una gran aportación en materia ambiental.

El primer paso para llevar a cabo este cambio de hábitos será realizar una lista contabilizando los electrodomésticos totales del hogar y calculando cuánta energía consumen por hora y cuántas horas diarias de media se utilizan. Reducir el tiempo de funcionamiento, llevar a cabo pequeños trucos para ahorrar su consumo e incluso reemplazar los electrodomésticos más viejos por unos que ofrezcan mejor rendimiento harán ajustar los valores de esa lista de forma contundente.

Muchas veces hacemos uso de la energía eléctrica por costumbre o comodidad. Intentemos prescindir un poco de la misma con acciones simples como no utilizar siempre el secador sino secar el cabello al aire, barrer a menudo el apartamento en lugar de pasar siempre la aspiradora, minimizar el uso de la batidora pelando y troceando previamente frutas y verduras, etcétera.

Electrodomésticos en modo eficiente para ahorrar energía
Una acción de gran simpleza, que no siempre se lleva a cabo, es desenchufar bien todos los electrodomésticos cuando no están siendo utilizados, desactivando el engañoso modo standby, que supone un 10.7% del consumo eléctrico total de una vivienda. Cuando hayas acabado de cargar el móvil, desconecta el cargador del enchufe. Adquiere regletas multi-toma con interruptor para facilitarte esta tarea y, de paso, ahorrar espacio.

Quizá te has planteado reemplazar alguno de los electrodomésticos adquiridos hace años que no cuentan con los últimos avances en ahorro energético. Elige los que incluyan la etiqueta ecológica; el ahorro que supondrá en tu factura compensará el esfuerzo económico. Comienza por sustituir las bombillas incandescentes por aquellas de bajo consumo que ahorran hasta un 70% de la energía y duran muchos más años.

Podemos comenzar ahorrando en el consumo del frigorífico y el congelador. Para ello, debemos mantenerlos siempre limpios y sin exceso de hielo. Procede a descongelarlos cuando la capa de escarcha sea superior a 5 milímetros y límpialos exhaustivamente cada tres meses, tanto su interior como la parte trasera. Recuerda no abrirlos más veces de las necesarias y nunca introducir alimentos calientes en ellos. Si vas a ausentarte más de una semana, vacíalos y desenchúfalos.

Electrodomésticos en modo eficiente para ahorrar energía

En la lavadora también se puede ahorrar más de lo que imaginamos. Es preciso hacer cargas con mucha ropa, evitar el standby, lavar a temperaturas bajas (30 ó 40 grados) y utilizar programas cortos. Ayudará mucho la separación de prendas según la temperatura a la que han de lavarse. Si necesitas limpiar trapos de cocina con grasa o ropas muy sucias, introdúcelos horas antes en un barreño con agua caliente y detergente, para que después la lavadora tenga que trabajar menos y los resultados sean más efectivos. Si vas a comprar una lavadora nueva, elígela con sensor de carga y con un buen centrifugado para no necesitar hacer uso de la secadora. Ésta no resulta tan necesaria y exige un uso cauteloso (el 28% de los hogares españoles tiene una). Evita usarla durante las estaciones cálidas o templadas.

También a la hora de planchar podemos ser más cuidadosos. Hazlo sólo un día a la semana, cuando reúnas una gran cantidad de ropa (el tiempo que la plancha tarda en alcanzar la temperatura óptima consume mucha electricidad), no es necesario usarla sobre prendas como ropa interior o calcetines, haciendo, además, tu trabajo menos fatigoso. A la hora de tender, utiliza perchas de madera que evitarán planchar una gran parte de prendas. Deja para el final la ropa con muchas arrugas que necesita temperaturas superiores.

Lavavajillas y microondas, esos inventos recientes, intentaremos usarlos un poquito menos, con acciones como descongelar un producto horas antes de cocinarlo o calentar agua en un hervidor o cazo. Así, evitaremos el abuso del microondas. Conecta el lavavajillas sólo cuando esté completamente lleno y mantén limpios los filtros.

En la cocina sería muy ventajoso plantearse usar el horno sólo dos o tres veces a la semana y nunca servirse del mismo sólo para calentar pan u hornear dos magdalenas. Evitar abrir la puerta durante los asados también ayudará, es posible si ésta es transparente y dispone de luz interior, así como apagarlo diez minutos antes de que la comida esté preparada. Además, quizá no sabías que cubriendo las ollas y sartenes conseguiremos ahorrar un 25% de energía. Seguro que te has fijado cómo las patatas o el arroz se preparan antes al usar una tapa.

Por último, aunque no sean electrodomésticos como tal, es conveniente saber cómo actuar eficientemente con la calefacción y el aire acondicionado, sistemas de los que se abusa con frecuencia. No es necesario encender los radiadores el 100% del tiempo que permanecemos en casa aunque haga frío; es preferible reforzar el aislamiento térmico de la vivienda, especialmente en puertas y ventanas, usar mantas o batas en la medida de lo posible y evitar enchufar todos los calefactores de la casa- por ejemplo, la cocina, especialmente si es pequeña, suele calentarse al cocinar. Hay que tener en cuenta que, en invierno, una diferencia demasiado brusca de temperatura entre el hogar y la calle puede ser perjudicial para la salud.

La restricción en uso de aire acondicionados podría ahorrar mucha electricidad. Aprovecha las corrientes exteriores para refrescar la casa de forma natural, sírvete de ventiladores simples si vas a estar durante horas en un mismo sitio, nunca abras las ventanas mientras el aire acondicionado está conectado y apaga el ordenador cuando no lo necesites para evitar dar un calor adicional a la casa.

Si has seguido estos trucos y vuelves a sacar la lista de consumo elaborada al cabo de un año, verás la diferencia de kilovatios consumidos que has ahorrado, marcando un beneficio para tu bolsillo y tu alrededor, sin haber dejado de disfrutar de las comodidades domésticas.