vaporeta manual de 3 bar1 Las limpiadoras a vapor: una opción ecológica
La limpiadora a vapor, o simplemente vaporeta, es un electrodoméstico que últimamente ha alcanzado gran éxito, ya que proporciona una limpieza rápida y eficaz de nuestra casa. Funciona disparando un chorro de vapor sobre la superficie a limpiar. Este vapor es seco y se genera en un calderín. El vapor sale de la limpiadora a gran presión, por lo cual desincrusta la suciedad; ello es especialmente útil en aquellos rincones a los que es imposible llegar con otros sistemas: radiadores, persianas, juntas de ventanas… Otra de sus ventajas es que, como se usa vapor de agua para limpiar, las altas temperaturas que se alcanzan desinfectan la superfície tratada, contribuyendo a una buena desinfección: se eliminan hongos, algunas bacterias, ácaros…

Y os preguntaréis ¿Y todo esto que tiene que ver con la ecología?. Pues bastante. Las limpiadoras a vapor desinfectan completamente sin necesidad de utilizar productos de limpieza. Ninguno. Tampoco hay que recurrir a bactericidas, fuertes desinfectantes, lejía… que una vez que los hemos usado, vertemos tranquilamente por los desagües de la casa, con las consecuencias para el medio ambiente que ello acarrea. Eso sí, las limpiadoras a vapor consumen energía eléctrica, pero creo que ello no ensombrece el hecho de poder prescindir de los detergentes, que tan nocivos son, y no sólo para el medio ambiente, sino también para nuestra salud.

Básicamente, hay dos tipos de limpiadoras a vapor:
– las de gran tamaño, que normalmente cumplen varias funciones: aspiran, limpian, desinfectan y secan, todo ello a la vez. Suelen contar con filtros de agua. Por todo ello son muy apropiadas para personas que sufren de alergia. La única pega es que su tamaño hace que en ocasiones dé pereza usarla.
– las pequeñas o de mano. Éstas no aspiran; sólo desinfectan. Pero son muy manejables y muy útiles para tareas pequeñas que con otros métodos se hacen más engorrosas: por ejemplo, limpiar una persiana.

18 febrero 2009 · Estudios

salud evita alergia primavera Las alergias crecen por la contaminación y temperaturas
Las consecuencias del cambio climático también afectan a nuestra salud. La subida de las temperaturas también aumenta las alergias entre la población y especialmente cuando hay grandes contrates térmicos como los que han afectado a buena parte del país.

Después de un invierno con abundantes lluvias, los especialistas esperan una primavera complicada para los alérgicos. Los primeros en sufrirla serán los alérgicos a las cupresáceas (cipreses), más tarde será el turno del platanero, un árbol muy frecuente en las calles de toda España, que poliniza en marzo y abril; sin olvidar las gramíneas que se concentran en el centro peninsular y polinizan en mayo y junio y por último el olivo entre abril y junio).

La concentración de polen aumenta en cuanto cesan las lluvias y salen los primeros rayos de sol, entonces empiezan los síntomas de las alergias, especialmente rinitis, estornudos y el picor de ojos. Una verdadera pesadilla para miles de alérgicos que viven en ciudades puesto que las partículas de diésel que emiten los coches acaban rodeando al polen y hace que flote durante más tiempo en el aire.

Recomendaciones para alérgicos:
- No salir a la calle en primera hora de la mañana de 5 a 10, puesto que la concentración de polen es mayor.
- Protegerse con gafas de sol para evitar el pico de ojos.
- No dar paseos por parques y jardines.
- Ventanas de casa o coche cerradas.
- Acudir al médico o especialista para valorar una vacuna.

20 julio 2007 · Estudios

asthmasmall El cambio climático incrementará el asma y las alergiasEl cambio climático no sólo se dejará sentir en el medio ambiente, sino también en la salud de las personas. Un estudio revela que el incremento de las temperaturas traerá consigo un aumento de la mortalidad. Además, incidirá en enfermedades comunes como el asma y la alergia. También serán normales patologías típicas de países tropicales como el dengue, la malaria o la encefalitis producida por la garrapata.
Este estudio realizado por Mercedes Pardo del Comité Español de Investigación en Cambio Global, propone soluciones energéticas, ambientales y sanitarias para afrontar el desafío que supone el calentamiento global.
Pardo también alerta del impacto negativo del cambio climático en el turismo, uno de los motores de la economía española.