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2010 02 17 movimiento slow food El movimiento Slow Food
En esta época nuestra dominada por el consumismo, la masificación y la globalización, numerosos movimientos reivindican una forma de vida más sana, acorde con nuestra naturaleza humana y respetuosa con el planeta. Uno de estos movimientos es Slow Food.

Slow Food es una asociación sin ánimo de lucro que fue creada por Carlo Petrini en 1986 y que en la actualidad cuenta con 83.000 miembros repartidos por todo el mundo. Nace como respuesta crítica a la comida basura. Propone que le demos a los alimentos la importancia que tienen, puesto que son nuestra fuente de salud y vida. Defienden que hay que recuperar el placer por los alimentos, lo cual no supone simplemente disfrutar de distintas recetas y sabores, sino por encima de todo una responsabilidad frente a los alimentos.

Esta responsabilidad lleva a lo que Slow Food ha dado en llamar “ecogastronomía” que, a grandes rasgos supone:

– la defensa de la biodiversidad agroalimentaria y rechazo de los transgénicos. Frente a los alimentos modificados genéticamente, los miembros de esta asociación creen que hay que mantener y recuperar las variedades vegetales locales, que están perfectamente adaptadas al clima de la región de donde son oriundas, son naturales y conservan sus propiedades nutritivas intactas. En este sentido, su ideología es similar a la de algunos grupos ecologistas que están creando “bancos de semillas” tradicionales.

– la crítica de la pésima calidad de los alimentos cuyo consumo es predominante hoy en día: hamburguesas de famosas cadenas, bollería industrial, alimentos refinados como el azúcar, la pasta…

– la vuelta a sistemas agrícolas y ganaderos tradicionales, sin impacto ambiental ni uso de pesticidas.

– la consideración de cada alimento como una entidad inseparable de su historia: ver si las semillas eran naturales o transgénicas, dónde ha crecido la planta, si ha supuesto la utilización de mano de obra esclava o trabajo precario, si se han usado pesticidas, cuántos kilómetros ha recorrido hasta llegar a nuestra mesa (con la repercusión en la contaminación global que ello supone)…

Slow Food está presente en 65 países, España incluida.

alimentos ecologicos crisis ¿Alimentos contaminados? Saber lo que comemos
En el artículo de hoy os vamos a asesorar un poco sobre los alimentos que podemos encontrar hoy en día, cómo son tratados y en qué medida pueden afectarle las sustancias químicas que utilizan para su protección.

Parece ser que intentar una agricultura y una ganadería que primen sobre todo la salud de las personas, de los seres vivos y de la naturaleza ya no es un mito, pues los alimentos ecológicos están ganado terrenos incluso en plena crisis.

Consumir alimentos exclusivamente biológicos puede resultar algo costoso para el bolsillo, por ello conviene saber distinguir qué alimentos no ecológicos o convencionales tienen más riesgos para nuestra salud y cuáles no.

En los alimentos como la carne y la leche se acumulan los restos de hormonas, medicamentos y antibióticos, sumado a esto se halla el hecho de las lamentables condiciones de vida en las que vive el ganado.
Las fresas que se producen en invernaderos y se venden fuera de temporada están más contaminadas que las de temporada, además del inconveniente de que no se pueden pelar.

El melocotón y la nectarina son frutas con una piel muy delicada que recibe una dosis muy gran de los diferentes productos químicos (se han llegado a encontrar hasta 26 productos químicos diferentes). Las variedades más tempranas de esta fruta están más limpias que las veraniegas.

Con las manzanas y las peras no sirve con cepillarlas o pelarlas para eliminar por completo los agentes contaminantes.

Los pimientos que se producen en invernadero fuera de temporada son los más cargados de productos químicos. No es para nada raro que los análisis detecten niveles por encima de los legalmente permitidos.

alimentos ecologicos1 ¿Alimentos contaminados? Saber lo que comemos
Con las uvas no es suficiente lavarlas, pues no eso no elimina por completo algunos residuos que incluso penetran a través de la fina piel.

La lechuga, como crece a ras de suelo es muy vulnerable y para protegerla se utilizan plaguicidas muy potentes. Pasa algo similar con las zanahorias, pues limpiarlas o pelarlas no sirven de mucho, pues en su cultivo se emplean plaguicidas que estarán prohibidos a partir de 2012.

El apio, como carece de piel que proteja al alimento tampoco se puede limpiar eficazmente.

Alimentos convencionales de calidad
La cebolla es un alimento que está amenazado por muy pocas plagas y son muy resistentes, por lo que requieren escasos plaguicidas. Algo similar pasa con el aguacate, que gracias a su piel gruesa, su pulpa se ve protegida.
Con el maíz dulce y con la piña pasa algo similar que con el aguacate, pues son productos muy bien protegidos por su piel o su envoltorio natural.

superecologico El auge de los supermercados ecológicos
Con el paso del tiempo, los productos ecológicos van ganando fuerza y presencia en los supermercados de todo el mundo. Cada vez son más las cestas de la compra que se llenan con productos de este tipo y cada vez son más las empresas que deciden apostar por estos alimentos a la hora de complacer a los clientes.

Los productos ecológicos son aquellos que han sido obtenidos sin la necesidad de utilizar productos químicos. Ninguno de ellos puede presentar residuos químicos para que puedan ser certificados y denominados como ecológicos. En España, por ejemplo, cada comunidad autónoma los distingue con un sello característico. También se puede incluir una certificación ecológica de la Unión Europea.

La agricultura ecológica ha ido creciendo en España en los últimos años. Durante los últimos 5 años la superficie dedicada a la producción ecológica aumentó en un 80%, mientras que los productores y elaboradores de este tipo de productos incrementaron su presencia en un 33%.

El comercio ecológico internacional está de moda y de ello nos beneficiamos todos. Se trata de un negocio que vuelve a lo tradicional, eliminando los intermediarios en la mayoría de los casos y haciendo que la esencia natural de cada producto sea lo que prime.

FruitsVegs Ventajas e inconvenientes de los productos ecológicos
Setos y vegetación se sitúan en los márgenes de las zonas de cultivo. Al mismo tiempo que sirven como límites naturales de terrenos y de separación de cultivos, contribuyen a evitar las inclemencias de la condiciones climáticas y favorecen la atracción de insectos que facilitan la polinización de los cultivos. En general aportan todos los beneficios derivados de la biodiversidad.

Las cubiertas vegetales en el suelo permiten el reciclaje de los sustratos nutritivos del suelo, también impiden la erosión y favorecen una alta actividad microbiológica y al mismo tiempo aportan material orgánica.

La integración de la agricultura y la ganadería se complementan muy bien, ya que los animales juegan un papel muy importante en el sistema agrícola pues proporciona al suelo el sustrato orgánico indispensable para el abono de los cultivos.

Ventajas e inconvenientes respecto a los alimentos convencionales

Ventajas:

1.Ausencia de restos de pesticidas en los productos. Su producción requiere más mano de obra que la producción de convencionales y esto beneficia ampliamente el medio rural y el ámbito local. Los beneficios son evidentes.
2.Aumento de la biodiversidad. Como se trata de una producción que utiliza la biodiversidad natural como una herramienta imprescindible en el manejo de las fincas.
3.Contaminación de aguas y medio ambiente. Con la utilización de este método de cultivo se disminuye la contaminación de aguas subterráneas y suelos ya que se utilizan fertilizantes orgánicos de baja solubilidad, empleados siempre en las cantidades adecuadas. Al mismo tiempo, como no se emplean pesticidas, contribuyen a mejorar la calidad del aire.
4.Contenido nutritivo. Los productos procedentes de la agricultura ecológica contienen más principios nutritivos que los que proceden de las explotaciones convencionales, aunque está afirmación todavía está por demostrar por los expertos.

El principal valor añadido de los productos ecológicos es su respeto al medio ambiente y su compromiso con el desarrollo sostenible, además de la continuación de las tradiciones.

alimentos ecologicos dinama Ventajas e inconvenientes de los productos ecológicos
Inconvenientes:

1.Apariencia física. En general, los alimentos ecológicos resultan de calidad inferior a la vista, sin embargo, lo que realmente importa es el contenido nutritivo de los alimentos que integran nuestra dieta diaria.
2.Conservación o vida útil. Su vida útil resulta algo inferior en algunos casos que los alimentos convencionales.
3.Precio. Los alimentos ecológicos resultan un poco más caros puesto que los sistemas de producción son más lentos y las necesidades de mano de obra, es mayor.

dieta saludable La lista de la compra clave para reducir residuos
Un estudio realizado en el Reino Unido ha revelado que una tercera parte de la comida que se compra acaba en la basura y de ella la mayoría son alimentos que aún se podrían consumir, se estima que la cifra es de setenta kilos de comida por persona y año.

La planificación de lo que compramos y lo que cocinamos tiene consecuencias directas no sólo en la reducción de residuos, sino también en la emisión de gases de efecto invernadero, ahora sólo falta poner de nuestra parte y cambiar hábitos, que no es muy difícil.

Cada año se desaprovechan toneladas de alimentos, y de ellos el 60% aún se podría haber aprovechado. Eso serían cerca de 70 kilos de comida por cada habitante. Es como si de cada tres bolsas de comida que llegan a casa, una fuera directamente a la basura. Si se traduce a dinero, equivaldría a 450 euros por persona o casi 700 en el caso de las casas donde hay niños.

Los alimentos que acaban yendo a la basura sobre todo son piezas de fruta, verduras, ensaladas, pan, comidas preparadas, carne, pescado y productos lácteos. Cada día se desechan siete millones de rebanadas de pan, más de cinco millones de patatas enteras, cuatro millones de manzanas, cerca de tres millones de tomates….y todo esto cada día.

El motivo principal de por qué se tira tanta comida es porque se compra más de lo que se consume realmente, pues no se realiza una buena planificación. La cultura de usar y tirar ha calado también en los alimentos y los precios bajos han contribuido a que los consumidores no valoren tanto la comida.

Esta generación masiva de residuos genera también serios problemas ambientales, pues de cada tonelada de comida que se tira a la basura, se crear cuatro toneladas y media de CO2. Además, si no se hace recogida selectiva de materia orgánica y los alimentos acaban en vertederos, la descomposición genera metano, lo que también contribuye al efecto invernadero.

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Para prevenir esto se aconseja hacer una lista de lo que se necesita antes de ir a hacer la compra, planificar los menús de la semana y estar muy pendientes de las fechas de caducidad. Además se aconseja también recoger recetas a partir de las sobras y trucos para mantener más tiempo los alimentos frescos, como envolver las verduras en papel de cocina que absorbe la humedad y evitar de esta manera los plásticos que las dañan más rápidamente.

Se ha iniciado una campaña que permite a los ciudadanos publicar sus propios consejos y que cuenta además con la colaboración de las cadenas de supermercados más importantes que se han comprometido a sustituir las campañas 2×1, que incitan a comprar más de lo que se necesita, por rebajas del 50%.

Otro truco para mantener la comida es el buen uso del congelador. En él podremos conservar alimentos que están a punto de echarse a perder, ya sean frescos o cocinada y latas que caducarán pronto. La mejor opción es hacer raciones individuales y congelarlas para poderlas consumir más adelante y que no terminen en la basura.

Para conseguir una alimentación más sostenible se puede empezar por elegir productos locales, frescos, de temporada o poco procesados. También existe la posibilidad de optar por la comida de origen ecológico y reducir el consumo de carne ya que producir una caloría de origen animal para consumo humano, requiere nueve veces más energía que una caloría de origen vegetal.

pro359 Productos ecológicos y convencionales: ¿cuáles son más caros?
Contrariamente a todo lo que se piensa, no es cierto que los productos ecológicos que encontramos en el mercado son más caros que los convencionales, es más, a partir de los resultados que, mes tras mes se han ido derivando del observatorio de precios que establece una serie de comparaciones entre los precios de frutas y verduras de tres grandes cadenas comerciales presentes en las áreas de estudio y los precios establecidos también por los productores en los mercados ecológicos.

El estudio mencionado anteriormente compara y revela al mismo tiempo la presencia de variaciones de casi un 200% en alimentos como la naranja navalina (hasta 2.50 euros en los mercados convencionales y 0,95 euros en los mercados ecológicos), un 100% de variación en el caso de los limones (1,91 euros en mercados convencionales y 0,84 euros en ecológicos) o la variación de los tomates para ensalada (hasta 2,25 euros en convencionales y 1,40 en ecológicos).

En ninguno de los casos que han formado parte del análisis el precio de los productos ecológicos ha sobrepasado el precio del producto convencional, pese a que todos los productos anteriormente citados eran de gran salida en el mercado.

Precios más estables

Cabe destacar la estabilidad de los precios de los productos ecológicos, frente a la gran fluctuación con la que cuentan los productos de mercados tradicionales, en los casos concretos de los precios de frutas y verduras. Este hecho está directamente relacionado con la gran dependencia que las grandes cadenas comerciales tienen de las también grandes cadenas de distribución y, por lo tanto, de las variaciones de precios en los mercados globales que se encuentran fuertemente influenciados y sometidos por las fuerzas políticas, internacionales y de macroeconomía.

Por el contrario, los productos ecológicos mantienen sus precios gracias a la venta directa por parte del productor, eliminando intermediarios entre productores y consumidores que estabilizan los precios y los hacen más económicos.

Además del ahorro que suponen los productos ecológicos hay que añadir también la calidad no sólo nutricional, sino también sensorial que poseen estos productos, pues en su producción no se utilizan sustancias químicas. Otra de sus ventajas es que se trata de productos frescos que el consumidor adquiere pocas horas después de su recogida. Cabe mencionar también que la no utilización de productos químicos ayuda a la mejora de la calidad medioambiental, por lo que la agricultura ecológica se alza como uno de los grandes pilares básicos en cuanto al desarrollo sostenible.
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calabazas Alimentos de invierno contra infecciones
Alimentos tan naturales como la calabaza, la granada y la zanahoria cuentan con grandes propiedades protectoras contra enfriamientos e infecciones típicas de los meses de más frío, del invierno.

Con la llegada del frío, este año un poco más tardía y con el cambio de ropa de armario, conviene también hacer un repaso a los alimentos que nos proporciona el invierno. Es el mejor momento para dar un paseo por nuestros lugares habituales de compra y comprobar las variedades de alimentos de temporada que tenemos disponibles. A partir ese momento podremos replantear nuestros menús inluyendo estos nuevos ingredientes de temporada que nos ayudarán de manera específica en la prevención de los malestares típicos de estos meses.

Hortalizas prensadas

Alimentos como la zanahoria, la cebolla y el nabo son productos típicos de la época en la que nos encontramos, además, cuando se prensan aumentan la cantidad de bacterias beneficiosas, que, ahora más que nunca ayudan a mantener sano nuestro sistema de defensas y también ayudan al intestino en la prevención contra la gastroenteritis.

Para prensarlas no tenemos más que cortar las hortalizas en trozos pequeños y homogéneos o rallarlos. El paso siguiente es aderezarlo con vinagre suave, a ser posible de manzana o de arroz para más tarde exprimirlo con las manos durante unos minutos. Después de este paso se tiene que dejar reposar durante varias horas en una prensa de verduras. Si no se dispusiera de este aparato basta con poner peso sobre ellas. La mezcla que realizamos con el vinagre y el reposo activan las bacterias ácido-lácticas, que se multiplican y fermentan.

Calabaza a todas horas

Este producto es muy saludable por su alto contenido en vitamina A, que es el principal encargado de fortalecer el sistema de defensas de nuestro cuerpo. Comer calabaza en cualquiera de sus formas es un remedio eficaz para sanar las irritaciones de la garganta. Incluso alivia la gastritis por su acción suavizante y protectora de la mucosa irritada del estómago.

Por su cualidad protectora está indicada en el tratamiento dietético de la acidez de estómago, la mala digestión, la pirosis y la úlcera gastroduodenal.

Podremos tomar calabaza en forma de crema de calabaza simple, en empanadas, flanes y tortillas o cómo deliciosos postres como buñuelos o pastel de calabaza con almendras.

Granada, la fruta de invierno por excelencia

Sin lugar a dudas uno de los alimentos más representativos del invierno es la granada, un producto muy rico en antioxidantes, más abundantes todavía si se ingieren en forma de zumo. Estos antioxidantes se encargan directamente de reforzar nuestras defensas.

Podemos tomar granada en ensaladas, acompañando a platos como aliño o simplemente entre horas con un buen zumo. Los cítricos también son frutas obligadas en los menús de invierno ya que también son de temporada y son muy ricos en vitamina C nutriente muy efectivo para reducir el malestar y la duración de los síntomas de los procesos gripales.

zanahorias Alimentos de invierno contra infecciones