Tomar un baño de forma ecológica

Es uno de los principios ecológicos más repetidos, que los baños consumen mucha menos agua que las duchas y es cierto. En países como España, donde las temperaturas suelen ser altas, un ciudadano se ducha de media una vez al día, mientras que en los países del norte de Europa, más fríos, sólo se duchan o se bañan tres veces a la semana. Los baños en bañera tienen una gran tradición en países como Inglaterra, Holanda o Alemania.

Al final, una persona que se ducha cada día gasta el mismo agua que una que se baña dos o tres veces por semana, dependiendo del tiempo que solamos pasar bajo la ducha. En un baño gastamos entre 70 y 100 litros de agua. Cuando nos duchamos usamos solo unos 30 litros, por lo que una ducha es mucho más ecológica que un baño, pero el gasto de agua y energía depende de otros factores como la frecuencia de las duchas o el tiempo que pasemos bajo el grifo. Por supuesto que bañarse a diario es un acto antiecológico, pero podemos darnos un baño de vez en cuando si lo necesitamos para combatir el estrés diario, con conciencia ecológica.

No abusar de los baños, intentar reducir las duchas que no sean necesarias o proponerse invertir menos tiempo de media bajo el chorro de agua nos ayudará a ser más ecológicos. Está demostrado que 4 minutos bajo la ducha es suficiente para lavarse adecuadamente. Puedes poner una alarma para intentar hacerlo en ese tiempo. Si un día sólo tenemos que lavarnos el pelo, podemos hacerlo con un barreño y agua caliente, lo que es más práctico, rápido y ecológico.
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