Biocarburantes a partir de plantas del desierto y agua marina
Apuestan por la biomasa obtenida de cultivos en terrenos difíciles para crear biocarburantes que alimenten vehículos de todo tipo, incluidos, por supuesto, los aviones. No en vano, su impulsor es el fabricante de aviones Boening, empeñado en producir combustible verde a partir del cultivo de plantas del desierto regadas con agua marina.

El proyecto se desarrolla a través del Bioenergy Research Consortium (SBRC), organismo en el que Boeining y sus socios en Emiratos Árabes Unidos tienen puestas sus esperanzas. Básicamente, pretenden producir un carburante renovable que tenga una eficacia sin competencia gracias al uso de plantas llamadas halófitas alimentadas con agua de mar, pues consideran que son más prometedoras de lo que se espera.
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Más de 250 toneladas de aceite reciclado en Castilla y León para elaborar biocombustible
Gran parte de la sostenibilidad de una economía depende, inevitablemente, de la reutilización y el reciclaje. A este respecto, la Comunidad Española de Castilla y León, en España, ha desarrollado una campaña para promover la recogida de aceites vegetales usados en las casas, con el fin de ser empleado como materia prima en la producción de biocarburantes.

Según datos de la Junta de Castilla y León se han recogido más de 251 toneladas de aceite usado en 2011 para la producción de biocombustibles. Hay cinco plantas que utilizan como materias primas aceites vegetales usados, de colza y de girasol, para fabricar biocarburantes.
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Primera planta del mundo de biocarburantes a partir de orujillo
El pueblo cordobés de Cañete de las Torres contará con la primera planta de biocarburantes provenientes de orujillo del mundo. La Junta de Andalucía aportará 1,4 millones del total de 14 que costará el proyecto. La empresa Cardiles Oil Company desarrollará en el citado municipio la tecnología Kurata para el reciclaje de biomasa y la obtención de biocombustibles de segunda generación.

La iniciativa destaca por el mínimo consumo energético, el uso de materia prima autóctona (es decir, el orujillo) y por no consumir agua. La planta evitará la emisión a la atmósfera de más de 26.000 toneladas de dióxido de carbono. Este sistema permite procesar prácticamente todos los residuos para obtener biocarburantes, diésel, gasolina y queroseno, y ha sido probado con éxito en Japón en el tratamiento de fuel pesado, plásticos y aceites minerales. Sin embargo, es la primera experiencia comercial en todo el mundo con biomasa. “Se trata de una iniciativa pionera que colocará a Andalucía en una posición de liderazgo en cuanto a la capacidad y plazo de producción de biocarburante de segunda generación, ya que la planta es la única de este tipo en el ámbito nacional y producirá 10.000 toneladas al año de biocarburante”, han señalado desde la Junta de Andalucía.

El sistema pretende ser beneficioso, tanto económica como medioambientalmente, ya que se obtiene combustible rentable, con un proceso limpio y cuidadoso con el medio ambiente, generando riqueza de residuos de la agricultura, ganadería e industria, que resultan contaminantes y perjudiciales para el medio ambiente. Esta misma empresa tiene previsto desarrollar otro proyecto en Almería, con el objetivo de procesar cerca de 200.000 toneladas al año de residuos vegetales procedentes de los invernaderos. También hay proyectada una planta de producción de carburantes a partir de aceites minerales usados y plásticos en Barajas de Melo (Cuenca).

Cardiles Oil Company invertirá 14 millones de euros en la construcción de la planta de Cañete de las Torres y está previsto que se concluya en noviembre y que comience procesando 40.000 toneladas de orujillo al año. El suministro de orujillo está garantizado a lo largo de todos los años de vida de la planta gracias a un acuerdo que la empresa ha cerrado con el Grupo Santamaría.

Shell Eco-marathon Europa
La cuenta a atrás para más de 3.000 estudiantes universitarios y de institutos europeos ha comenzado. 221 serán los equipos formados por estudiantes de 24 países que competirán en el Shell Eco-marathon concurso en el que los estudiantes construirán vehículos diseñados para establecer nuevas marcas de rendimiento en cuanto al uso de combustible.

La edición de este año dará comienzo el 6 de mayo en el circuito EuroSpeedway de Lausitz, Alemania. 18 equipos españoles han sido seleccionados para competir en el que a día de hoy se considera el mayor concurso de eficiencia energética de Europa.

El Shell Eco-marathon comenzó hace más de 25 años con el objetivo de diseñar y construir un vehículo que recorra la máxima distancia posible empleando la menor cantidad posible de combustible.

A lo largo de toda su historia se han establecido marcas muy importantes, como en el caso del año 2009, en la que se estableció la friolera de 3.771 km con un solo litro de combustible, aunque pese a todo, no se consiguió batir el récord que se estableció en 2005 con una distancia de 3.836 km por litro.

En el concurso se puede participar en dos categorías, en primer lugar la categoría “Prototipo” en la que el diseño ha de centrarse en reducir la resistencia y aumentar al máximo la eficiencia y por otro lado la categoría “Urban Concept” en la que compiten automóviles que se asemejan más a los turismos convencionales tanto en el aspecto externo como en las sensaciones de conducción. En la edición de 2010 participarán 153 prototipos y 68 Urban Concepts.

Ambas categorías admiten una gran variedad de tipos de combustible como puedan ser los diésel y gasolina tradicionales hasta los combustibles alternativos como etanol, gas to liquid (GTL), hidrógeno, energía solar y biocombustibles. Siempre que los equipos participantes cumplan con las normas de seguridad no habrá límites en cuanto al diseño del prototipo.

Shell Eco-marathon Europa
Además de ser un gran reto para los estudiantes, este concurso es algo más que eso pues la competición fomenta el trabajo en equipo entre los estudiantes, ya que preparar y conducir el prototipo ganador precisa de una gran organización y un fuerte espiritu de colaboración entre todos los miembros del equipo.

La edición de 2010 será la primera en la que el Shell Eco-marathon sea realmente global. Este año tomarán parte en el concurso cerca de 5.000 estudiantes y profesores de todo el mundo. Hasta la fecha se han inscrito 393 vehículos procedentes de 316 escuelas que representan a un total de 42 países.

Transformar la energía solar en biocombustible
La compañía Joule Biotechnologies está desarrollando una tecnología que puede revolucionar el sector de las renovables, concretamente sus investigaciones de biotecnología se centran en la producción de combustible líquido a partir de la energía solar y de otras sustancias químicas.

Consiste en la utilización de organismos modificados genéticamente que pueden transformar la energía solar y el dióxido de carbono en moléculas base para la creación de biodiesel. Estos organismos se encuentran flotando en una solución acuosa y expuestos a los rayos del sol mediante unas plataformas orientables. Es como producir combustible líquido a partir del aire. Los microbios obtenidos en el laboratorio consumen el CO2 del aire y con la energía de la luz solar son capaces de producir grandes cantidades de etanol, diesel, y otros tipos de hidrocarburos.

Esta tecnología está siendo evaluada en los laboratorios de la empresa con sede en Estados Unidos, pero planean la producción a nivel comercial a partir del 2011 si las investigaciones concluyen con éxito. Por supuesto, las ventajas de este proceso son enormes: no produce biomasa, no necesita terreno fértil, no precisa agua fresca (puede ser reutilizada), produce el combustible directamente sin la necesidad de extracción ni destilación, el resultado obtiene combustible a precios competitivos, producción altamente eficiente, no emite contaminación, reduce los niveles de CO2 en el aire y lo mejor de todo, su materia prima es inagotable.

Etanol de celulosa para obtener biocombustible
Los tejidos de fibras naturales (papel) contienen celulosa que podría tener una aplicación muy importante: la fabricación de etanol como biocombustible. Realmente, cualquier producto vegetal (biomasa) serviría para fabricar etanol a partir de la celulosa, desde plantas cultivadas sin usos alimentarios hasta astillas o serrín de madera.

Algunos estudios demuestran un menor impacto ambiental respecto a otros combustibles. La obtención de etanol a base de celulosa, emite muy pocas cantidades de partículas contaminantes, por lo que los costes ambientales y sanitarios del etanol celulósico son menos de la mitad que los de la gasolina. Concretamente, emiten un 88% menos de emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmosfera y no afectaría al precio de los alimentos, como sucede en el caso del maíz en el que Estados Unidos es el primer exportador del mundo de este cereal.

Mientras tanto, muchas empresas trabajan para mejorar su proceso de fabricación. Sin embargo, el etanol celulósico debe mejorar su eficiencia económica y tecnológica para su comercialización a gran escala sea viable, ya que se proceso de fabricación supone un gran esfuerzo para producir moléculas de azúcar simple que se consigue por el calentamiento de la biomasa o el tratamiento con ácidos.

Biocombustibles de hongos
Los hongos podrían servir para producir nuevos biocombustibles a gran escala. El principal candidato es un hongo hallado en la selva tropical patagónica, en el interior de unos árboles conocidos como ulmos. Algunos científicos han descubierto que muchos organismos vivos son capaces de generar hidrocarburos, incluso determinados hongos son capaces de producir en forma de vapor hasta 55 compuestos diferentes. De este modo, los científicos consiguieron un combustible similar al utilizado en los vehículos.

El proceso convencional para la producción de biocombustibles de segunda generación precisa que los cultivos se procesen por microbios, mientras que los hongos pueden aprovechar directamente la celulosa y el azúcar para realizar dicho proceso.

Es por eso que la utilización de un hongo para transformar esta celulosa en biocombustibles supondría una ventaja medioambiental y tremendamente ecológica, además de poder convertir materia de biomasa en etanol combustible.

Ecofa: Biocombustibles a partir de la basura
¿Se imaginan que las sobras de su comida y basura les sirva para poder desplazarse? Eso será posible en un futro no muy lejano. Residuos sólidos urbanos, desechos ganaderos e industriales servirán de materia prima para una nueva generación de biocombustibles. Transformar los residuos en un combustible ecológico.

Todos los proyectos se encuentran en una fase de investigación incipiente, destacar la patente de Francisco Angulo es un joven químico que descubrió un nuevo biocombustible de segunda generación obtenido a partir de residuos sólidos urbanos, como las basuras domésticas, que se someten a un proceso bacteriológico del que se obtienen ácidos grasos con los que se produce el biodiesel. El descubrimiento se presenta como una alternativa al biodiesel que se obtiene actualmente de aceites vegetales y animales y de diversos productos agrícolas.

La empresa Ecofasa asegura producir un litro de biodiésel a partir de diez kilos de basura a unos 15-20 céntimos/litro.

El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) ha conseguido 56 litros de etanol con una tonelada del residuo tras extraer el zumo de los cítricos. Por otro lado, los residuos de la industria olivarera ofrecen también un potencial interesante.