Cemento que atrapa la contaminación
La mejor solución para combatir la contaminación que emiten los coches es no usarlos o comenzar a usar masivamente los vehículos eléctricos, pero, mientras tanto, se buscan otros métodos para purificar el aire. Científicos belgas están estudiando en Bruselas un nuevo método para descontaminar el aire basado en cemento recubierto por una sustancia química especial que se compone de óxido de titanio y está iluminada con luces ultravioletas. Se está probando la eficacia de tal método en un túnel.

La luz es necesaria porque es lo que activa el compuesto que absorbe la contaminación. Cuando la partícula contaminante entra en contacto con el material, queda oxidada o, al menos, su tamaño se reduce. Se pueden capturar esas partículas y expulsarlas fuera del túnel. Han llamado al nuevo material cemento anti-contaminación.
Seguir leyendo

Las grandes ciudades no son las únicas contaminadas
El alto nivel de contaminación que sufren las dos mayores ciudades de España, Madrid y Barcelona, que han producido un debate nacional sobre el problema, se explican por el excesivo número de coches que circulan por sus calles. Pero en otras regiones con ciudades menos pobladas no se libran de la contaminación.

Un 30% de la población de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, según un informe sobre la calidad del aire en el Estado español durante 2009 elaborado por Ecologistas en Acción, está respirando aire que supera los índices de protección a la salud recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Se trata, en general, de las personas que viven en los núcleos urbanos más grandes.
Seguir leyendo

El cemento translúcido
El ahorro energético es cada vez más importante. Es por eso que ya se están empezando a construir viviendas en las que se filtra tenuemente luz del exterior. Estas construcciones están levantadas por paredes revestidas de un novedoso material llamado I-Light, un cemento transparente gracias a los diminutos agujeros que dejan pasar la luz sin que ello afecte en absoluto a la solidez del material.

El cemento translúcido
El cemento transparente es un invento de un equipo de arquitectos de la empresa italiana Italcementi, y está formado por una mezcla de resinas especiales. En cada panel “translúcido” cuenta con unos 50 agujeros, lo que confiere un 20% de transparencia.
Seguir leyendo

Cemento ecológico que contamina menos
La industria cementera siempre ha estado en medio del cambio climático. El cemento es un componente fundamental en las economías de muchos países en pleno crecimiento, elemento necesario para la construcción de edificios y carreteras. Motivo por la cual, el 80% del cemento que se produce en la actualidad es utilizado en los países en desarrollo. Solamente China emplea el 40% de la producción mundial y en Ucrania dobla la fabricación de cemento cada pocos años.

Pero fabricar cemento supone emitir una gran cantidad de CO2 a la atmosfera, las cementeras producen el cinco por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono, causa principal del calentamiento global. Además, tiene otros inconvenientes y es que el cemento no puede reciclarse, por lo tanto cada nuevo edificio o infraestructuras necesitan cemento nuevo.

Desde hace unos años, la Unión Europea subvenciona a las empresas occidentales que compren plantas de cemento anticuadas en países pobres y las habiliten con la tecnología verde. Pero estas tecnologías tan sólo pueden reducir un 20% de las emisiones de CO2, por lo que el impacto ambiental continua siendo un problema.

Sin embargo, todo puede cambiar pronto. Diversas empresas en su apuesta por la sostenibilidad, han desarrollado una nueva generación de cementos respetuosos con el medio ambiente que permiten reducir casi por completo las emisiones directas de CO2 a la atmósfera. Para conseguirlo, se ha sustituido la piedra caliza como materia prima por residuos sólidos de centrales térmicas.

Con esta nueva técnica de producción se ha alcanzado un triple objetivo: realizar una gestión eficaz de los residuos a través de su reciclaje, contribuir a la preservación de los recursos naturales del planeta y evitar la emisión directa de gases de efecto invernadero a la atmósfera, a través de la eliminación de la calcinación de la materia prima. Al mismo tiempo, la tecnología desarrollada permite reducir en aproximadamente la mitad la demanda energética en el proceso de síntesis del cemento.

De este modo, la nueva generación de cementos ecológicos supone una revolución en el modelo de producción actual, que contribuirá notablemente a paliar los efectos nocivos para el medio ambiente derivados de la actividad de la industria del cemento. Este proyecto se enmarca dentro del objetivo de Tecnalia de contribuir con el desarrollo de tecnología innovadora a una economía basada en el desarrollo sostenible.

El cemento debe reducir su impacto ambiental
La industria del cemento debe reducir considerablemente su impacto ambiental. Durante los últimos años, se han realizado avances tecnológicos y mejoras para proteger el medio ambiente. Principalmente con el funcionamiento de nuevos hornos que mejoran la eficiencia energética, el aprovechamiento del material, el reciclado, la gestión de los residuos. Todo gracias a la sustitución de combustibles fósiles por otros menos contaminantes como biomasa o la introducción de equipos de control y reducción de emisiones.

El problema de los hornos es que son de grandes dimensiones, requieren una enorme cantidad de energía para conseguir temperaturas superiores a los 2000ºC, expulsando todo tipo de emisiones como partículas de polvo, gases como dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido y dióxido de carbono. Sin olvidar los cloruros, fluoruros, compuestos orgánicos tóxicos y metales pesados. Una verdadera bomba para el medio ambiente.

Es por eso que la producción de cemento es una fuente de emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmosfera, un gas que potencia el efecto invernadero producido por el cambio climático. Las empresas cementeras saben perfectamente que deben mejorar sus procesos para reducir la contaminación, ser más eficientes y por lo tanto más competitivas. Por eso, muchas ya han obtenido certificados ambientales que demuestran la voluntad de reducir su impacto sobre el medio.

Las actuales fábricas de cemento tienen capacidad suficiente para reciclar y valorizar diversos tipos de residuos, reduciendo la necesidad de comprar nuevas materias primas y evitando el problema que generan los residuos.