Campos de fútbol de césped artificial: ¿un riesgo para la salud?
Aunque parezca una cuestión novedosa, en realidad se trata de una vieja sospecha. Los posibles riesgos que entrañan para la salud los campos de fútbol de césped artificial vuelven a ocupar titulares tras años en el punto de mira.

En efecto, la sospecha sobre el posible efecto cancerígeno de los campos de fútbol alfombrados con césped artificial con base de caucho se remonta a años atrás. Si bien se trata de un uso ecológico en cuanto a reciclaje, podría no serlo en lo que respecta a la salud pública. En concreto, para los jugadores, en especial los porteros.

¿Un reciclaje insalubre?

No pueden negarse las ventajas relacionadas con la sostenibilidad: las ruedas de coches y otros vehículos tienen una segunda vida convertidas en parte de este tipo de césped artificial, y también ahorramos agua y mantenimiento. Además, frente al césped natural, puede suponer un ahorro pero ello no quita para plantearse su posible peligrosidad.

Campos de fútbol de césped artificial: ¿un riesgo para la salud?
La noticia ha saltado a raíz de la alarma suscitada en Holanda por este tipo de césped artificial, confeccionado con caucho reciclado como base sobre la que se incrustan el césped sintético.

El polvo de caucho

El polvo que acaba en el aire proviene del caucho. Se respira, se pega al cuerpo y a la piel, a la ropa, al pelo… Sobre todo, les ocurre a los porteros. Son partículas que se conocen como “polvo de neumáticos” y provienen del caucho de estireno-butadieno, el más comercializado actualmente.

Se utiliza para fabricar neumáticos de automóviles, entre otros usos, como el que nos ocupa. Básicamente, son fibras sintéticas que proceden de los neumáticos que se desechan. Su aplicación en los campos de fútbol, sin embargo, ha hecho sospechar sobre su posible riesgo cancerígeno.

Remontémonos a 2009. Amy Griffin, entrenadora de fútbol de la Universidad de Washington detectó el problema cuando visitó en el hospital a dos porteras de fútbol que habían sido diagnosticadas con linfoma no-Hodgkin.


Durante su visita, una enfermera comentó que era el cuarto portero al que le diagnosticaban el linfoma durante esa misma semana. Por otra parte, las jóvenes deportistas también atribuían al caucho su enfermedad.
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