Descubren un pez que tiene cuatro ganchos en los genitales masculinos
Caramba, carambita con este pez recién descubierto en aguas dulces mexicanas. Sin duda alguna, la característica más insólita de la especie, bautizada como Gambusia quadruncus, son los cuatro ganchos que tiene en los genitales masculinos.

Las hembras que se les acerquen sin ánimo copulatorio están perdidas, porque a estos peces no se les escapa ni una, pero mucho me temo que el objeto de estudio es otro. Lógicamente, la ciencia se ha centrado en el aspecto evolutivo de esta extraña morfología. ¿Entonces, qué función podrían tener semejantes ganchos?
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Las luciérnagas inspiran la creación de una luz que no necesita energía para brillar
Las luciérnagas son animales perfectos para inspirar a un científico con hambre de eficiencia energética. Y así ha sido para unos científicos estadounidenses, porque estos animalitos no sólo son brillantes en la oscuridad, sino también en ser el mejor ejemplo de algo tan increíble como la bioluminiscencia, una iluminación biológica en la que ahora se inspira a la ciencia para crear luz artificial hasta 30 veces más eficiente que experimentos anteriores similares. Serán las nuevas Leeds del futuro, pero no necesitarán ni enchufes ni baterías, y no es ciencia ficción.

Será mediante la nanotecnología como se aprovechará la bioluminiscencia natural de las luciérnagas para crear un sistema similar que combine elementos biológicos (enzimas) y no biológicos (nanotubos). En ello andan enfrascados un equipo de científicos de la neoyorquina Universidad de Siracusa, con el objetivo de crear una iluminación natural que emule esta bioluminiscencia.
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Los tomates son rojos y comestibles gracias al meteorito que acabó con los dinosaurios
¿Por qué la madre naturaleza nos regala unos tomates tan rojos y apetecibles? Científicos que han analizado el genoma del tomate han encontrado una curiosa explicación al color rojo de esta hortaliza. Según un artículo publicado en la revista Nature, el famoso meteorito que hirió de muerte a los dinosaurios hace unos 65 millones de años ocasionó unas durísimas condiciones ambientales que también amenazaron la supervivencia de las especies vegetales, haciéndolas reaccionar a la desesperada y provocando transformaciones radicales. Ocurrió con la manzana, que tuvo que adaptar su genética a aquel entorno infernal para asegurar su supervivencia, y según sabemos ahora, también este estrés ambiental fue el responsable del color rojo de los tomates.

Cuando el supuesto meteorito del Yucatán impactó en las inmediaciones de esta península nada volvió a ser como antes. Entre otras cosas, fue entonces cuando las plantas, antepasados de muchas de las actuales iniciaron grandes cambios. En el caso del antecedente de la planta del tomate, ésta varió su genoma hasta multiplicarlo por tres.
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