
Todo el mundo está muy pendiente de lo que pueda suceder durante esta semana en Copenhague, ciudad danesa que se ha convertido en el centro de todas las miradas. Allí se está celebrando la cumbre sobre el cambio climático más importante de los últimos años. Un total de 15.000 delegados de 190 países se han dado cita en una conferencia que está siendo seguida de cerca por más de 5.000 periodistas llegados de todo el mundo.
En esta reunión se tiene que redactar y aprobar el nuevo acuerdo para la reducción de emisiones de CO2 que sirva para sustituir al de Kyoto en 2013. Se trata de una de las últimas oportunidades para frenar el imparable calentamiento global que amenaza nuestra existencia.

La verdad es que todos nos jugamos mucho en la que ya se ha bautizado como ‘Hopenhague’ (ciudad de la esperanza). El problema es que existen muchos países que no están dispuestos a dar su brazo a torcer para perjudicar a sus intereses económicos. Países como China no quieren dar demasiadas concesiones y pueden poner en peligro a todo el planeta.








































