Primera planta de energía osmótica en Noruega
La energía osmótica va en aumento en Europa, eso es algo que ya os comentamos aquí hace unos meses. Está claro que las energías renovables son las energías del futuro y este tipo de alternativa es una de las más interesantes.

Tanto Holanda como Noruega son los países que más están avanzando en este campo, siendo estos últimos los que acaban de inaugurar la primera planta de energía osmótica del mundo. Statkraft es la primera empresa que ha aprovechado el choque de agua dulce y agua salada para generar energía. La planta, que es etiquetada como salina, será de momento como una especie de laboratorio con cerca de 2.000 metros cuadrados. Su capacidad de producción será limitada.

El secreto está en la atracción que crean las moléculas de agua salada sobre las de agua dulce, lo que hace que aumente la presión de la cámara donde se encuentra almacenada el agua salada. Esa presión es aprovechada por una turbina que es la que crea energía al moverse.

Primera planta de energía osmótica en Noruega

La energía osmótica crece en Europa
La energía osmótica todavía está muy verde en nuestro planeta. Sin embargo, cada día son más las empresas y los proyectos que apuestan por este tipo de energía alternativa aún por explotar. Para los que no sepáis que es la energía osmótica, os podemos comentar que se forma gracias al choque entre el agua dulce y el agua salada del mar separadas por una membrana semipermeable. La concentración de sal de ambos tipos de agua y un proceso de electrodiálisis, hacen posible que se produzca electricidad.

La energía osmótica crece en Europa
Noruega es uno de los países que más interés está mostrando en ella. De hecho, en un fiordo situado a unos 60 kilómetros de la capital (Oslo), la empresa Statkraft está construyendo una planta piloto sin precedentes. Ésta será capaz de abastecer a 10.000 hogares y tendrá un coste de 13 millones de euros. Además, se han invertido nada más y nada menos que 10 años de investigación y desarrollo.

Si la cosa tira adelante con éxito, Noruega tiene planeado construir en 2015 una gran planta comercial capaz de saciar un 10% de la energía demandada en el país.