
Cada vez somos más los que creemos necesario sustituir el petróleo por las energías renovables. ¿Cuáles son las principales razones de este cambio?
La primera y principal es que las reservas, tanto del petróleo como de otros combustibles fósiles (carbón, gas natural), se están agotando. En concreto el petróleo se acabará más pronto que tarde y la única discusión es cuándo se producirá el agotamiento total. En el otro lado están las energías renovables, que son inagotables. El sol, el viento, los océanos, el calor del interior del planeta son fuentes energéticas sin fecha de caducidad. Otra razón de peso para el cambio de estrategia respecto a las fuentes de combustible es la independencia energética. El petróleo y el gas natural (el carbón prácticamente está ya en desuso) se encuentran sólo en determinadas regiones del planeta, lo que las convierte en zonas de conflicto político y, desgraciadamente, a menudo, armado. Las energías renovables, por el contrario, están disponibles para todos los países, ricos o pobres, del norte o del sur, pequeños o grandes. Por último, si se apuesta por las energías renovables, se cuida el medio ambiente, ya que el petróleo emite gases de efecto invernadero y contribuye al cambio climático. Por tanto, no se conseguirá sólo un cambio en el uso de eenrgía, sino también un cambio en la situación politico-económica mundial.
Entonces, ¿por qué no se realiza este cambio en la política energética sin más demora? Hay varias razones.
En primer lugar, históricamente el petróleo ha sido la única fuente energética viable desde que comenzó el Industrialismo. Así, se fueron creando poderosos grupos de presión que influyen en gobiernos y retrasan todo lo que pueden el desarrollo de energías alternativas. Por otra parte, las energías renovables son un sector relativamente nuevo y las tecnologías que las hacen posible no están desarrolladas del todo, si exceptuamos la hidroeléctrica. A causa de ello, las energías renovables pueden resultar más caras, algo que la mayoría de la población no está dispuesta a asumir. En el futuro, ya no muy lejano, ya casi en el presente, las renovables serán igual de competitivas en eficiencia y costes que los combustibles fósiles. Aunque, ¿todo se reduce a dinero?
































