Declaran persona jurídica a un río de Nueva Zelanda
Los Estados tienen formas legales de proteger la naturaleza. Sólo que no son leyes fundamentales, de máxima protección (como las que protegen -aunque no en todos los países- los derechos fundamentales de las personas). Dicho claramente, las leyes del medio ambiente se pueden saltar, dejando desprotegido un bien que es de todos, recursos naturales básicos para la vida humana.

Ante esta indefensión en la práctica, en Nueva Zelanda han decidido probar un nuevo método poco ortodoxo: declarar como persona jurídica a un río. De este modo, se equipara en derecho con los ciudadanos.
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Un poblado indígena se ha cansado de los turistas
Puede que el turismo denominado “mochilero” sea más ecológico que el tradicional. Desde luego, caminar y disfrutar de la naturaleza y de la gente sin prisa es más ecológico que pasar las vacaciones en un gran complejo hotelero del tipo “todo incluido”. Al menos, desde el punto de vista de la sociedad occidental moderna.

Sin embargo, en algunas de estas rutas se visitan poblaciones indígenas. Pero, ¿qué les parece a ellos? Uno de los indígenas explica perfectamente cómo se sienten:

Los turistas nos agreden con sus cámaras. Imagine que está en su casa y vienen a tomarle fotos, se disgustaría.

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Polémico proyecto de presa en Brasil
El Gobierno de Brasil planea construir una presa que está provocando una gran polémica. El proyecto Belo Monte se encuentra en fase de espera para su aprobación definitiva por las autoridades brasileñas. Mientras, cientos de personas, entre ellas más de ochenta indígenas que viven en la Amazonía, se reunieron frente al Palacio del Congreso y la Presidencia de Brasil para protestar contra el proyecto. Una delegación de estos indígenas entraron allí para entregar una petición firmada por medio millón de personas en la que se pide a la nueva presidenta de Brasil, Dilma Roussef, que paralice este proyecto que puede ser un desastre medioambiental.

La represa estará ubicada en el río Xingu, en el estado de Pará, y será la tercera mayor presa hidroeléctrica del mundo, después de la de las Tres Gargantas en China, y al de Itaipú, en la frontera entre Brasil y Paraguay. El proyecto contempla la inundación de un área de 506.000 kilómetros cuadrados y el desplazamiento de unos 50.000 indígenas y campesinos, según datos barajados por organizaciones no gubernamentales.
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Paraguay quiere conservar el bosque donde viven los indios
El gobierno de Paraguay no está dispuesto a permitir que desaparezca una de las últimas tribus nómadas que existen en el mundo y ha comenzado a entablar negociaciones para comprar tierras de propiedad privada donde habita esta tribu, pues si el avance de la ganadería, de los cultivos y de la deforestación continúa, se privará a los indios de su hogar en el bosque.

La tribu en cuestión está compuesta por indios nómadas totobiegosode ayoreo. Su población, de entre treinta y cincuenta personas, parece que no ha tenido contacto con otras personas desde 2004. Pero la rápida deforestación para convertir tierras en praderas de pastoreo puede hacer peligrar su futuro.
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La presa del río Omo perjudicará a los indígenas de la zona
El 23 de marzo de 2.010, la organización para la defensa de los derechos humanos “Survival International” denunció que el proyecto de construcción de una enorme presa hidroeléctrica en el río Omo, situado en Etiopía, destrozará las vidas de unos 200.000 indígenas.

Esta presa se conoce con el nombre de Gibe III, y pondrá fin al cauce natural del río Omo. El río Omo es muy importante para la supervivencia de los indígenas de la zona, ya que con la crecida de sus aguas se fertilizan las orillas; posteriormente, cuando el caudal de agua decrece, las orillas ya fertilizadas pueden ser cultivadas. La presa acabará con estas crecidas.

En esta zona no sólo viven agricultores, sino también algunas de las últimas tribus humanas de cazadores-recolectores: los kwegu. Estos indígenas encuentran una importantísima fuente de sustento en los peces del río Omo, fuente que se reducirá con la presa.

Además, el gobierno de Etiopía prevé el arrendamiento de grandes extensiones de tierra del valle del Omo a empresas del “primer mundo” para realizar agricultura extensiva, por ejemplo, quieren cultivarse plantas para biocombustibles, cultivo que puede servir para lavarse la imagen tras haber expulsado a los indígenas que viven en esas zonas que se pretenden arrendar.

La presa del valle del Omo no es un problema de exclusiva responsabilidad africana, ya que el Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones y el gobierno italiano son algunos de sus inversores. Además, las obras de construcción de la presa se han adjudicado a una empresa italiana: Salini Costruttori, la cual construyó la también etíope presa Gibe II.

Lo más grave es que la mayoría de los indígenas afectados por el proyecto no saben nada del mismo. El gobierno etíope está silenciando la voz de muchas asociaciones indígenas, cerrando sus locales. Survival International ha iniciado una campaña para detener las obras de la presa. Puedes participar en ella con tu firma en www.stopgibe3.org

Otro pueblo indígena no contactado se encuentra en peligro
La organización por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, “Survival International” ha puesto en marcha una nueva campaña de concienciación. Esta vez para dar la voz de alerta sobre el peligro que corre uno de los últimos pueblos indígenas de Sudamérica: los Ayoreo-Totobiegosode. Esta tribu es el único pueblo indígena no contactado de Sudamérica que no vive en la Amazonía. La campaña lleva por nombre “Desafiando la lógica”.

El problema es similar al de otras tribus indígenas: el bosque en el que viven está siendo destruido a fin de plantar pasto para el ganado. Así, este pueblo se verá obligado a huir a otras zonas que no estén deforestadas para poder continuar con su modus vivendi, cosa que, sinceramente, es bastante difícil, si no imposible, de conseguir.

Los responsables son empresas como la brasileña “Yaguarete Porá, S.A., que ya han talado miles de hectáreas del bosque en el que los ayoreo vivían desde hace generaciones.

Estas acciones violan la Constitución de Paraguay y también la declaración de la UNESCO de 2005 por la cual se creó en esa zona una reserva de la biosfera, pretendiendo “la recuperación, legalización y devolución de las tierras a este pueblo nativo”. Parece que tal declaración no ha servido de nada, pues vía satélite se han podido captar imágenes en las que se puede apreciar claramente la tala masiva de los bosques donde viven los ayoreo.

Survival propone desde su web varias acciones ,que cualquier ciudadano puede emprender, para instar al gobierno de Paraguay a que cumpla sus promesas realizadas en relación con los pueblos indígenas que viven en ese país. Estas acciones son, entre otras:
— escribir una carta al gobierno de Paraguay
— escribir una carta a la embajada de Paraguay
— realizar un donativo para apoyar esta campaña
— escribir una carta a los diputados españoles

Puedes encontrar más información, así como modelos de cartas, en www.survival.es