Jatropha como nuevo biodiésel del futuro
El cultivo de jatropha se ha disparado en todo el mundo después de demostrar que sirve para producir biocombustible. Aseguran que es una planta oleaginosa que puede generar millones de litros de combustibles más ecológicos y sostenibles que los actuales. Además, sus propiedades medicinales sirven para curar diversas enfermedades. Su producción es más sencilla porque es altamente resistente a sequías y capaz de crecer en terrenos no dedicados al cultivo de alimentos.

Los biocombustibles son sin duda una gran alternativa ecológica al petróleo. Las semillas de la jatropha son tóxicas, su aceite no es comestible, pero perfecto para crear biodiésel. Tiene la capacidad de recuperar tierras poco fértiles, terrenos improductivos y hasta recuperar tirras contaminadas por metales. Además, no necesita agua potable, aunque parezca mentira, puede ser regada con aguas residuales. Su producción masiva ayudaría también a luchar contra la desertificación y el cambio climático.

Actualmente, en fases experimentales, algunos cultivos han logrado un rendimiento de 1.900 litros de aceite por hectárea a partir del segundo año. Si funciona, sería perfecto para reducir de la enorme dependencia del petróleo, cada vez más caro y escaso. Lo mejor de todo es su precio, si no varían mucho, se estima que un barril de biodiésel de jatropha puede costar un tercio del valor de uno de crudo convencional.

Sin duda, la jatropha es una planta con muchas aplicaciones. Compañías aéreas como Air New Zealand, Japan Airlines o Continental Airlines han probado con éxito combustible con mezcla de diésel de jatropha en sus aviones comerciales, lo que les permite reducir costes de transporte. La industria de la automoción es otra de las grandes interesadas en este combustible de origen natural. El futuro está en la jatropha.

Prueban el biodiésel de jatropha en un avión comercial
Nueva Zelanda ha tenido el honor de ser el primer país en probar una mezcla con biodiésel de jatropha para el funcionamiento de un avión comercial. Un Boeing 747-400 de la compañía Air New Zealand y equipado con motores Rolls Royce RB211, se ha elevado hasta el cielo alimentado por una mezcla al 50% de jatropha y combustible Jet A1.

Air New Zeland, Boeing, Rolls Royce y la compañía Honeywells UOP han sido las empresas encargadas de llevar a cabo este experimiento tan exitoso. El objetivo, según se puede leer en el comunicado oficial que han emitido tras la prueba, es el de hacer más sostenibles los vuelos de la aviación comercial, tan en auge con el paso de los años.

Prueban el biodiésel de jatropha en un avión comercial
Rob Fyfe, presidente de Air New Zealand, ponía de manifiesto su alegría por lo que puede ser un paso importantísimo:

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