La empresa Puma amenaza la vida de los bosquimanos
En el post dedicado a los problemas que tienen los bosquimanos de la Reserva del Kalahari Central, ya hablé de Wilderness Safaris.

Wilderness Safaris es una empresa turística que ha construido un gran complejo en las tierras pertenecientes a los bosquimanos de Botswana. Esta empresa se autoproclama como “una organización conservacionista y una empresa de ecoturismo dedicada al turismo responsable (…) que ayuda a asegura la protección futura de la espectacular herencia de fauna y flora africanas y que comparte los beneficios del turismo con las comunidades locales”.

La organización que trabaja por la defensa de los derechos de los indígenas “Survival International” no opina lo mismo: Wilderness Safaris construyó el complejo “Kalahari Plains Camp” en el año 2009 sin haber pedido permiso a los bosquimanos, propietarios de los terrenos en los que se encuentra el complejo. Sí que contó con el permiso del Gobierno de Botswana quien, a la postre, ha prohibido a los bosquimanos el acceso a los pozos de agua que se encuentran en el centro turístico, lo cual les obliga a recorrer distancias larguísimas para ir a buscar el agua, mientras los turistas se bañan en la piscina.

La conocida empresa deportiva Puma posee el 20% de las acciones de Wilderness Safaris; las adquirió poco antes de que Wilderness comenzara a cotizar en las bolsas de Botswana y de Johannesburgo el pasado 8 de abril. Esa es la forma en la que Puma hace su “contribución a un mundo mejor para las generaciones que vienen”, según palabras de un representante de la propia marca.

Survival ha pedido a Puma que sea coherente con sus declaraciones públicas y que, en consecuencia, retire sus inversiones de Wilderness Safaris.

El portavoz bosquimano Jumanda Gakelebone declaró: “Nosotros, los bosquimanos, pedimos a las empresas que no compren acciones del complejo hasta que nosotros tengamos nuestros derechos y nuestra libertad. No hay nada más doloroso que ver una piscina junto a nosotros en el desierto, donde la gente puede nadar, mientras nosotros no tenemos nada de agua”.

Bosquimanos amenazados por el turismo de lujo
Los bosquimanos son un conjunto de tribus indígenas que viven en el sur del continente africano desde hace decenas de miles de años; sí, desde la época de las glaciaciones, aunque parezca increíble. Son un pueblo de cazadores-recolectores.

Los bosquimanos tienen una organización política envidiable: las decisiones se toman en asamblea, y no por mayoría, sino por consenso; no se reconoce la figura del jefe de la tribu. Además conservan costumbres muy curiosas y muy útiles también, como la de almacenar el agua dentro de huevos de avestruz sellados con cera y enterrados, o hablar una lengua que, además de vocales y consonantes, incorpora chasquidos.

Según el proyecto Genoma Humano, los bosquimanos son el pueblo más antiguo del planeta.
En 1.961 se creó la Reserva de Caza del Kalahari Central, en Botswana, para proteger el territorio de 5.000 bosquimanos gana, gwi y tsila, así como a los animales de la zona de los que estas tribus dependen para vivir.

Sin embargo, en el año 2.002 el gobierno de Botswana expulsó a los bosquimanos de la reserva, hecho que fue considerado ilegal por el Tribunal Supremo de ese país; a pesar de ello, el gobierno continúa con la persecución de este pueblo, impidiéndoles el acceso a sus pozos de agua.

Mientras tanto, el complejo de lujo Wilderness Safaris’ Kalahari Plains Camp (que el 8 de abril ya cotizará en las bolsas de Johannesburgo y Gaberones) comenzó a funcionar en la reserva de los bosquimanos en 2.009, pese a no haber obtenido el consentimiento previo de una comunidad bosquimana cercana. En su publicidad, Wilderness Safari’s se enorgullece de ser “la más preciada comodidad del desierto”, y los turistas que visitan el Kalahari Plains Camp, previo desembolso de buenas cantidades dinerarias, tienen acceso a un bar y a una piscina, así como a un “paseo bosquimano”. Bar y piscina mientras los bosquimanos tienen prohibido el acceso a los pozos de agua…