Salmón genéticamente modificado para consumo humano
A los científicos les gusta jugar a ser Dios, como se suele decir. Pero es que, en el fondo, es su trabajo, ¿no? Es lo que pasó con la oveja Dolly. Aunque, a veces, hay efectos no deseados, efectos colaterales, que se subsanarán por el método de ensayo y error.

Después de Dolly, clonada en 1996, un grupo de biólogos asegura haber creado el primer pez genéticamente modificado para el consumo humano. ¿Te atreverías a probarlo? En Canadá, la empresa de biotecnología AquaBounty (que es estadounidense) cultiva huevos de salmón atlántico genéticamente modificados.
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Geranios sin polen que viven más
Científicos del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de Valencia han conseguido producir geranios más longevos y que no producen polen. De este modo, resultan inofensivos para las personas alérgicas y no representan riesgo para otras variedades naturales de la planta al ser estériles.

Los resultados de la investigación de este centro mixto de la Universidad Politécnica de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han sido publicados en la revista BMC Plant Biology. Según los investigadores, hasta ahora, las técnicas de cruce de especies convencionales de geranio habían permitido obtener plantas con unas características excelentes, pero la nueva técnica de transferencia de genes, en la que se usa la bacteria Agrobacterium tumefaciens, podría resultar una herramienta útil para mejorar las plantas aún más, ya que permitiría introducir nuevos genes o rasgos.
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Los alimentos transgénicos
Cada vez hay más riesgo de que en nuestra cesta de la compra encontremos alimentos transgénicos. Pero ¿qué son?.
Los transgénicos se llaman también OMG, es decir, Organismo Modificado Genéticamente. Es decir, se trata de aislar partes del ADN de un ser vivo, ya sea un virus, una bacteria, un vegetal o un animal, para introducirlos en el ADN de otro ser vivo.

Tradicionalmente numerosas especies animales y vegetales han sido mejoradas genéticamente, mediante, por ejemplo, técnicas de selección y cruce. Así se han creado razas de perros, tipos de trigo, variedades de tomates…

Pero el caso de los transgénicos es distinto: se trata de crear artificialmente un organismo franqueando las barreras que existen naturalmente entre las especies. De esta manera se crean seres vivos totalmente nuevos, que no existían antes, y que son una mezcla de especies diferentes, lo cual para la madre Naturaleza es toda una aberración. Por ejemplo, el maíz transgénico que se cultiva en España está modificado con genes de ciertas bacterias, lo cual lo hace más resistente a las plagas de insectos.

No se sabe todavía en profundidad cuáles pueden ser los efectos de la introducción de estos nuevos “superorganismos” en el entorno natural y en la salud de las personas. Sí se han podido constatar algunos problemas:

1. Algunos insectos y malas hierbas se están haciendo cada vez más resistentes a los tratamientos que pretenden destruirlos.
2. Están aumentando los casos de alergias alimentarias.
3. Los cultivos tradicionales se ven contaminados por los transgénicos que se encuentran cerca, porque la polinización que realizan los insectos no entiende de transgénicos: una flor es una flor. Ello provoca una pérdida de la biodiversidad.
4. Los alimentos transgénicos producen más; por ello la codicia humana hace que el cultivo de los OMG vaya en aumento. Los OMG están en poder de grandes multinacionales, que con ellos se hacen todavía más fuertes, en detrimento de la agricultura tradicional. La mayoría de las grandes extensiones agrícolas están plantadas con OMG.

España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala; además, recibe cada año millones de toneladas de OMG procedentes de otros países, en especial soja y maíz. Por dar un dato, el 66% de la soja que llega a España es transgénica.