Zimbabwe con falta de electricidad
La tala indiscriminada de árboles en los suburbios pobres de la sudoccidental ciudad zimbabwense de Bulawayo ilustra el impacto ambiental de la crisis eléctrica que padece este país. El pasado mes de enero se colapsó la Estación de Energía Térmica de la occidental localidad de Hwange. Se estima que la generación eléctrica del país había caído a apenas 750 megavatios, apenas un tercio de la demanda nacional que es de 2.200 MW.

La población está cansada de los frecuentes apagones, millones de personas de todo el país recurren cada vez más a la leña como fuente energética alternativa para cocinar y calentar sus hogares durante el invierno. Esto ocasiona un problema de deforestación, que no es nuevo en Zimbabwe. Entre 1995 y 2005 el país perdió más de 20% de su cubierta forestal, lo que supone una pérdida promedio de 312.900 hectáreas.

Zimbabwe con falta de electricidad
Todavía más alarmante resulta el hecho de que entre 2000 y 2005 se aceleró la pérdida de bosques debido a la crisis política y económica que dominaba al país africano. La controvertida reforma de la tierra, ayudó a reducir los rendimientos agrícolas y la degradación ambiental. Pero no es suficiente, personas alquilan carros tirados por un burro para recorrer las pequeñas zonas agrícolas de las afueras de Bulawayo, a fin de comprar leña para vender en la ciudad.

Algunos ambientalistas señalan que los nuevos ocupantes de esas tierras en áreas como Nyamandlovu y Plumtree están talando árboles sin replantar nada para la próxima generación. No están respetando la naturaleza. La falta de electricidad está haciendo que se dé un paso atrás en el desarrollo del país. Por desgracia, las autoridades no parecen muy por la labor de solucionar lo que puede ser un desastre de dimensiones impredecibles.